jueves, 29 de diciembre de 2011

UN SERMÓN SOBRE PATRIMONIO.


En Sobrarbe, entre L´Ainsa y Campo, a los pies de la Peña Montañesa, está la iglesia románica de San Juan de Toledo de Lanata. Dentro, pinturas del siglo XVI que muestran un infierno terrorífico y una pila bautismal policromada, curiosísima, que reproduce en forma de pequeños rostros las almas salvadas gracias al bautismo. Lo se porque la he visto en foto. Y es que a pesar de haber ido seis o siete veces de propio hasta la iglesia, nunca he conseguido encontrarla abierta. Primero porque la llave la tenían los dueños de la pardina en cuyas tierras está construida. Luego, porque la comarca se encargó de abrirla pero solo a visitas concertadas y con un grupo mínimo de nosecuantas personas. La tercera vez porque solo se enseñaba en agosto. La cuarta porque ese día, la guia estaba de viaje...

Yo, tozuda como soy, insisto todos los años y estoy segura de que algún día conseguiré llegar a verla.

Me ocurre lo mismo con la iglesia de San Juan de Uncastillo. Guarda dentro pinturas murales del siglo XIII que cuentan las peregrinaciones jacobeas de la época. O eso creo, porque tras varios intentos fallidos, tampoco he conseguido verla. Sigo insistiendo, claro. Y en los hoteles de la zona, me tratan ya como si fuera de la familia.

Cuento esto al hilo del robo en un pueblo de Burgos, Baños de Valdearados, de unos valiosísimos mosaicos romanos que, según acabo de leer, estaban a las afueras del pueblo, en un recinto cerrado por vigas de madera pero que permitía ver los mosaicos desde fuera. Si alquien estaba interesado, llamaba a un móvil y alguien del pueblo, acudía a abrir. Los últimos llamaron el 6 de diciembre y desde entonces, nadie se había acercado a vigilar los mosaicos. Además del robo en si, parece ser que los ladrones han destrozado el trozo de mosaico que no les interesaba llevarse...

El caso es que tras este robo, el debate sobre la preservación del patrimonio vuelve a las portadas. ¿Deben permanecer estas piezas en su enclave original, respetando el lugar para el fueron creadas y favorecer así el posible turismo cultural en estas zonas o bien deberían estar en un museo resguardadas y al alcance un público potencial mucho mayor?

En los años 70 y 80 sufrimos en Aragón, pero también en Navarra y Castilla León entre otras, las correrías del ladrón Erik el Belga. Compinchado con delincuentes comunes se aprovechó de la falta de protección de las iglesias rurales y protagonizó una serie de robos míticos. Aquí, duele sobre todo el desastre de la Silla de San Ramón, el mueble románico de madera más antiguo conservado que robó en Roda de Isábena y vendió a pedazos. A fecha de hoy, solo una parte ha podido recuperarse y se muestra en una estructura de metacrilato.


¿Habría estado la silla más segura en el Museo Arqueológico Nacional o cualquier museo decente? Seguro. ¿Es vergonzoso que en Aragón no tengamos ni un solo museo donde se muestren las piezas que cuentan nuestra historia, mientras se dedican a construir edificios catastróficos (Pablo Serrano) que además están vacíos? Sin duda. ¿Tienen razón los alcaldes de los pueblos que defienden el atractivo turístico de ese patrimonio? Si, pero...

El MNAC, en Barcelona, es un referente internacional en pintura románica. A pincipios del siglo XX, cuando aquí los curas andaban vendiendo vírgenes del siglo XII y tablas góticas a cualquiera, los catalanes descubrieron el valor de su patrimonio e iniciaron un proceso de rescate de sus pinturas murales más valiosas que, si no hubiera sido por ellos, estarían ahora como las de San Baudelio de Berlanga repartidas entre Boston, Cincinnati, Indianápolis y The Cloisters, en Nueva York.

Las pinturas están a buen recaudo en Montjuic, en Barcelona y cada año, centenares de miles de personas las disfrutan. En el valle de Aran, una reproducción permite hacerse a la idea de como eran en su lugar original. En Taull he estado un par de veces. Al MNAC vuelvo cada pocos meses.



 Esta mañana un buen amigo me preguntaba que había hecho si me hubieran tocado un par de millones de euros en la lotería. ¿Acaso no lo sabes? Haría, como seguro que adivinas, lo que más me gusta en este mundo, tirar de mochila y guía y seguir intentando que me abran las iglesias. Pero a pesar de todo sigo pensando que tener ciertas piezas sin protección en un pueblo de 400 habitantes a 80 kilómetros de Burgos es una irresponsabilidad dificil de justificar. ¿O no?

¿Que pensais vosotros?


martes, 20 de diciembre de 2011

MARIANO NO ME HA LLAMADO

Las 18.22 y Mariano no me ha llamado...
Leo en Twitter que igual lo que utiliza es el WhatsApp.
¿Se lo estará pensando? ¿Me habrán hecho la cama? ¿Que voy a hacer si me llama? ¿Que voy a hacer si no? ¿Y si llamo a Viri?...

Cachondeos aparte, a estas horas más de uno tiene que estar de los nervios. Y más de dos, estarán hechos un trapo mañana. Es lo que tiene la política, demasiados equilibrios al límite, demasiados favores pagados, tantos futuros pendientes de una decisión. Dicen que el que se dedica a la política lo hace por vocación. Yo no lo dudo. Tragar carros y carretas, vivir pendiente de movimientos de fichas, temiendo siempre la estocada por la espalda, esperar continuamente que suene el teléfono para bien o para mal.

Son las 18.30 y Mariano no me ha llamado...

jueves, 15 de diciembre de 2011

VANIDADES




Mis alumnos en la Universidad han editado un calendario en bolas. Bueno, mejor dicho, mis alumnas, porque de ellos, en realidad, solo aparecen dos y ambos vestidos. Ayer me lo ofrecieron orgullosísimos al terminar la clase y yo, en mis 40 solo pude pensar...  ay, si fuerais hijas mías!!!

Han tirado 500 ejemplares que piensan vender en el campus y con la recaudación, irse de viaje de fin de curso a Cuba. Teniendo en cuenta que les han costado 3€ unidad, aún en el caso de que los vendieran todos, con los 1000€ de beneficio no pagan ni el bus hasta Barajas, lo que me lleva a pensar que lo del viaje, es la excusa.

Hace un par de semana, estuve haciéndome unas fotos en un estudio profesional para una campaña de publicidad del trabajo. Llegué a las cinco de la tarde, me pegué una hora en maquillaje, dos haciendo posturitas bajo un montón de focos y otra más quitándome la pintura que me habían puesto en la cara. El físico nunca ha sido mi punto fuerte, pero gracias a Dios tampoco he necesitado nunca vivir de eso. La cuestión es que en una pausa de la sesión, el fotógrafo, conocido y reconocido profesional del gremio me enseño algunas de sus campañas, antes.... y después del Photoshop. Impresionante. Visto lo que ví comprendí perfectamente a la Preysler, la duquesa de Alba y a cualquier famosilla que se vea por la mañana en la portada del Hola o en una campaña de publicidad. Como esos probadores con el espejo trucado de H&M, pero a lo bestia. Es, con toda seguridad, muchísimo más adictivo que cualquier droga legal o no.

Le rogué al fotógrafo que me hiciera de todo. En la foto, claro. Que me quitara arrugas, quilos y ojeras y  me pusiera pestañas, pómulos y cintura. Y se negó en redondo con el argumento de que la mía era una foto profesional y que a mi, salta a la vista, no me pagan por mi imagen. Insistí, claro, que me daba igual que no me conociera ni mi madre. Y ni puto caso.

Y la cuestión es que hasta que no lo he probado, no me he dado cuenta de verdad del mal que hacen todas esas campañas de publicidad y esas revistas con las fotos retocadas, como nos hacen creer que esa gente perfecta, de verdad existe. Y es curioso, porque en realidad, lo veo cada día en los pasillos en el trabajo, cuando las visitas se cruzan con algún presentador de televísión y el comentario, siempre es el mismo: "Que menuda es, en la tele parece más guapo, yo pensaba que..." Es la magia de la imagen. El truco del las luces que queman para difuminar las arrugas, los encuadres, los colores y para rematar, el photoshop.

Cuando yo tenía 20 años nos bañábamos desnudas en el río y hacíamos topless en la playa, pero lo que molaba no era salir en bolas sino lucir camisetas del Che Guevara y botas de militar. Claro que entonces, el photoshop tampoco existia.

Para aquellas que me leen, ¿saldríais en bolas en un calendario si tuvierais de nuevo 20 años y volvierais a la universidad?

DE VUELTA, DE NUEVO.


Buenas!

Si, se que han pasado dos meses sin que haya asomado las orejas por aquí y aunque podría alegar exceso de trabajo o falta de historias que contar, la verdad, la pura verdad, es que han pasado tantas cosas que he sido incapaz de sentarme a escribirlas. Algunas porque son demasiado personales, otras porque tendrían efectos colaterales que no me apetece provocar ahora y unas cuantas porque afectan a personas con cierta relevancia pública y al final, como suele decirse, si algo no quieres que se sepa, ni lo pienses. Y ese sí que es un consejo que últimamente sigo al pie de la letra, no solo por la cuenta que me trae sino porque en los últimos meses he visto demasiadas cosas raras sucediendo a mi alrededor.

En fin, que como siempre contaré lo que pueda o quiera y me quedará, como siempre, la duda de si no sería mejor abrir un nuevo blog, anónimo de verdad, donde contar las cosas que sí están pasando o aquello que sí estoy pensando...

domingo, 16 de octubre de 2011

LLEGAR A PUERTO


Lo bueno que tiene tener un pasado es que uno/a algunas cosas aprende. Yo, por ejemplo, lo se casi todo de Start Wars y sobre licitación de obra pública y día a día me hago un máster en derecho mercantil y fiscal que digo yo que para algo me servirá en esta vida. Todo ello gracias a mis dos queridísimos ex y al actual hombre de mi vida, que espero lo sea para siempre.

Llegados a este punto, los que me conocen bien, habrán dado un salto en la silla. "Espero lo sea para siempre". Pues si. Es lo que hay. Y es que hace apenas diez o doce días, de vuelta de un fin de semana dedicados a la vendimia en la viña de mi señor padre, me sorprendí diciendolé a mi queridísimo que cuando nos jubiláramos, nos iríamos a vivir ahí y nos dedicaríamos a la agricultura creativa. El, que es un sol, dijo "vale".

Y puede parecer una chorrada, pero es la primera vez que me pasa. La primera vez en mi vida que pienso donde y con quien estaré dentro de 40 años y no me entran sudores fríos. También es cierto que la situación, estos dos últimos meses es un poco rara y no soy la de siempre.

La cuestión es que desde la vuelta de vacaciones, la vida laboral se me ha complicado muchísimo tanto en mi trabajo como en la universidad.  He asumido nuevas responsabilidades que me mantienen en un estado de tensión permanente, que, aunque me joda reconocerlo, me está empezando a pasar factura física. Siempre alerta, siempre corriendo, siempre con sueño y siempre cansada. De ahí también que lleve casi un mes sin tiempo para actualizar este blog.

No me quejo. Estoy donde estoy porque yo solita y conscientemente me he metido en el charco. A pesar del esfuerzo añadido, me gusta lo que hago, me gusta trabajar bajo presión y me gusta la sensación física de meterme en la cama por la noche y sentir como el cuerpo se desmadeja y cada músculo busca su propio sitio para relajarse y descansar. Me recuerda a aquella sensación, al volver a casa después de una noche de juerga, en invierno, helada de frío y con los pies destrozados por los tacones, cuando llegabas a casa y seguías paso a paso el ritual de limpiarte la cara y cepillarte los dientes, retrasando conscientemente el momento de placer intenso de meterte en la cama tan limpia y calentita.

Lo bueno, es que ahora además, cuando llego a casa muerta, él me está esperando. Y me escucha y me arropa y me consuela. Me quiere, me cuida y sobre todo me apoya en esta fase demencial que gracias a Dios tiene fecha de caducidad. Sin dudar ni un momento, sin condiciones ni reproches. El está ahí.  Y lo mejor de todo es que en su pasado, hay una exnovia  fisioterapeuta que le enseñó a dar masajes en la espalda. Con estas prestaciones, ¿como no voy a querer que sea para siempre el hombre de mi vida?


PD.  Como la vida es tan puñetera, doy por hecho que en algún momento tendré que tragarme esta entrada. Espero que sea con buen humor y que no me duela demasiado, pero en cualquier caso, esta sensación tan rara y que nunca había sentido de haber llegado a puerto, ya no me la va a quitar nadie.

viernes, 23 de septiembre de 2011

UN TIMO



Uno de los trabajos más jodidos del mundo es ser jefe. Te pagan por tomar decisiones y por asumir sus consecuencias. Casi siempre las malas, porque las buenas, nunca las reconocen.

Lo mismo pasa en la vida. Recuerdo que hace años, en el colegio, una monja algo progre se desmarcó de la lista de pecados capitales que repasábamos cada curso y se soltó la melena contándonos que el mayor regalo que Dios nos había hecho a los hombres era el Libre Albedrío. La capacidad de decidir. La libertad para cagarla. Allá vosotros con las consecuencias de vuestros actos que, al fin y al cabo, decidís libremente.

Ahora que soy mayor y me he dado varias hostias en esta vida puedo decir con conocimiento de causa que nos timaron. DIOS NOS TIMÓ. En serio. Como cuando te compras unos zapatos fantásticos con un descuento brutal, crees que has hecho la compra de tu vida y al ponertelos, el primer día, descubres que no los aguantas más de diez minutos. Tuya ha sido la decisión de comprarlos, tuya la de ponértelos, pero no contabas con el capullo que diseñó un tacón pensado para machacar los dedos a los veinte pasos ni con el concejal de urbanismo que decidió poner esas baldosas llenas de agujeros en toda la ciudad.

Lo mismo pasa con el libre albedrío. Estaría genial si uno tomara sus decisiones y apechugara con ellas. El problema es que nunca estamos solos. Vivimos enredados en una especie de tela de araña formada por las decisiones de cientos de personas que viven a nuestro alrededor o incluso ni siquiera eso, decisiones tomadas a miles de kilómetros que nos afectan directamente. Por eso la libertad es un cuento. Porque siempre hay variables predetermindas, condicionantes y agentes externos que perturban las consecuencias de nuestras decisiones. A veces, ni siquiera nos dejan decidir y son otros o la vida misma la que decide por nosotros.

En fin, que he tenido un muy mal día y con vosotros puedo desahogarme. Se nota, no?

A pesar de todo, sigo pensando que la vida es estupenda y que Dios, al fin y al cabo, excepto estos pequeños descuidos, lo hizo francamente bien. ;)

domingo, 11 de septiembre de 2011

"Ellos buscan ser el primero y nosotras, que él sea el último"



"Ellos buscan ser el primero y nosotras, que él sea el último."

La cita la sacaba anoche mi amiga A. en una cena estupenda en la terraza de P.y J. y como no era cuestión de hacer sobre la marcha una encuesta entre los que estábamos ahí, me traje el tema a casa. 

¿Buscan ellos ser el primero? A nuestra edad, no lo creo. Entre otras cosas porque el que a los 40 (hombre, mujer, o lo que sea), no tenga un cierto currículum sentimental, chungo. ¿O no sería como para salir corriendo un tipo que a  una edad razonable no hubiera estado con nadie? Ufffffff, que pereza solo pensarlo....  ¿Que ha hecho este tío los útlimos 20 años? ¿Va a tener que empezar a aprender ahora? Mejor que no.... . En el caso de las mujeres ocurre lo mismo. Otra cosa es, claro, cuando uno tiene 18.

Tengo un amigo al que su pareja dejó con la frase "No puedo asumir tu pasado". Otros, sin embargo, entienden que cuando una historia empieza, el contador se pone a cero y que nada importa lo que hubo antes. Supongo que el error de mi amigo fue contarle todo a alguien con unas miras tan estrechas sobre la libertad de los demás y que se atribuyó el derecho a juzgarle. Él sale desde hace meses con una mujer estupenda y ella ha desaparecido de nuestro mapa. Gracias a Dios.

¿Importa tanto llegar el primero a la vida de alguien? ¿O es mejor llegar en el momento preciso? ¿Hay incluso posibilidad de pasar varias veces por un mismo lugar?

Esta última es una cuestión curiosa que siempre me ha fascinado. Como personas que se conocen de siempre, que posiblemente incluso hayan sido amigos, de repente, después de muchos años, se enamoran perdidamente. Y son historias que suelen salir bien, lo que refuerza mi teoría de que esto del amor debe manejarlo una especie de titiritero bromista que nos manipula a su antojo. Aunque a veces se apiade de nosotros y nos premie con un pleno al quince.

Así que dado el buen resultado de la encuesta sobre polvos campestres, vuelvo a la carga con una pregunta para ellos. ¿Que es en realidad lo que quereis????

miércoles, 31 de agosto de 2011

POLVOS CAMPESTRES II


Mmmmmmmmm.
A ver como lo digo.
Después de colgar es post anterior me he quedado pensando en que igual esto de los polvos campestres es solo cosa mía y de la alcaldesa belga y que no es algo que se practique por ahí....
Por favor, si alguien está en este bando, puede contarlo en los comentarios? Sin nombre, sin detalles, solo un YO TAMBIEN.

Gracias.

POLVOS CAMPESTRES




Si no quieres que te pillen, no lo hagas. Lo decía mi abuela, y eso que ella era de una generación a la que el teléfono le pilló ya sin ganas de nada. ¿Que diría ahora con los móviles, las cámaras digitales, internet y demás? Ufff, me lo puedo imaginar.

Lo pensaba esta mañana mientras veía el famoso vídeo de la alcaldesa belga en la torre del palacio de Olite. Muy bien elegido, por cierto señora, porque es un sitio muy romántico si vas con la persona adecuada. La faena, que el arranque de pasión te de en lo alto de la torre y que haya alguien enfrente grabando la función. Y que lo cuelgue en Youtube. Y que alguien te reconozca. Y que encima, tengas un cargo público y cualquiera pueda ponerte cara y nombre. Y que los periódicos lo recojan...

Le pregunto a mi queridísimo y me dice que en España  practicar sexo en público no es delito siempre que no haya niños delante. Tampoco lo es (esto lo manejamos más que bien en los medios) que alguien te grabe si estás en un lugar público. ¿Y quien, a ver, no ha sacado los pies alguna vez del tiesto? Posiblemente no en lo alto de la torre del castillo de Olite, pero el que no sonría recordando ahora un banco en un parque, ese alto en el camino o una playa cualquiera, que tire la primera piedra. De hecho, la afición al sexo al aire libre es tal que una vez, comprando una botas de montaña en Forum, encontré en la sección de guías de montaña una titulada así: "Polvos campestres". Estuve idiota y no llegué a comprarla. Lástima...

La cuestión es que todos mis polvos campestres los recuerdo como una fiesta. Con risas, con cachondeo, con complicidad. Con ese punto gamberro que alcanzas con personas con las que te entiendes de verdad, a las que deseas de verdad. Con muchos besos antes y todavía más después. Nada que ver con la cara de ella en el vídeo al terminar. Nada que ver con la actitud de el tras subirse la cremallera. Que una cosa es disimular y otra, eso.  ¡Que polvo más triste, Dios mío! Y encima, que te graben. Y es que puestos a que lo vea todo el mundo, que menos, que hubiera sido glorioso.


PD. Si animados por el ejemplo decidís ir a Olite a practicar, elegid bien el hotel...

martes, 30 de agosto de 2011

MAS BARCOS




- ¿Pero tú que quieres? Porque no es lo mismo un crucero de a 600€ que un yate privado o una barca a remos.
- Bueno, lo que importa es disfrutar en el viaje, ¿no?
- Ja. Eso era a los veinte, cuando tenías la Armada inglesa para elegir, pero a los cuarenta...
- A los cuarenta, nada. Además, no son los mismos mis cuarenta que los tuyos.
- Ah, ¿no?
- No. Hay quien a los cuarenta aún no se ha embarcado nunca y quien ha naufragado ya tres veces.
- Bueno, pero sea como sea, lo que importa es que la barca sea de fiar
- De eso nada. Hay quien lleva toda la vida en un transatlántico y se muere por la emoción de unos rápidos en el río.
- Pues también es verdad.
- Gracias a Dios, el mundo está lleno de barcos.
- Pues eso.
- Pues eso.