
Publicaba este fin de semana el suplemento del sábado de La Vanguardia un reportaje curioso sobre "Infidelidad emocional". Los que lo han vivido seguro que saben de lo que hablo y para los que no, podría definirse como una especie de relación paralela en la que no hay sexo pero si intimidad emocional, complicidad e incuso amor con alguien que no es tu pareja. Algunas de estas relaciones terminan también en la cama y otras, aunque no lo hagan, se llevan por delante la relación oficial.
El reportaje arrancaba con el planteamiento "¿Que le incomodaría más, una relación paralela de su pareja en la que solo hubiera sexo o en la que no hubiera sexo pero si todo lo demás?". Sin dejar de lado que cualquier infidelidad es una putada de la que, sinceramente, creo que es imposible recuperarse, la infidelidad emocional me parece infinitamente más peligrosa precisamente por lo sutil.
Para irse a la cama con alguien, hay que querer. Sin embargo es relativamente fácil que poco a poco, ese amigo que nos entiende como nadie, con el que siempre podemos contar, al que terminamos explicándole cosas que a nuestra pareja ni siquiera nos apetece decirle... nos empiece a generar una dependencia emocional que termine en una vida paralela. Sin sexo, pero con todo lo demás.
Posiblemente ni se nos pasa por la cabeza acostarnos con él. Pero resulta que cuando tenemos un problema, lo llamamos, que cuando nos dan una buena noticia, él es el primero que se entera, que el día que no podemos hablar con él, estamos de un humor de perros... y mientras, la pareja oficial sigue ahí, viendo la tele, leyendo el periódico y sin hablar. Hablar... ¿de que? ¿si ya lo hemos contado todo antes?....
La situación se agrava en la era de internet. Enviar un sms o un correo electrónico es tan fácil como generar una dependencia emocional de los mismos. La cuestión ha llegado a los sociólogos y varias universidad preparan ya estudios sobre el asunto. Incluso la mismísima BBC,
ha incluído un cuestionario de solo seis preguntas para que sus lectores de planteen su propia situación:
-¿En vez de compartir sus sentimientos con su pareja, se los confiesa a su amigo/a?
-¿Comenta los problemas que tiene en su matrimonio con su amigo/a?
-¿Le es más fácil conversar con su amigo/o que con su pareja?
-¿No quiere contarle a su pareja todo sobre su amistad con esa persona?
-¿Le resultaría incómodo que su pareja leyera los e-mails o mensajes de texto que intercambia
con su amigo/a o que lo viera interactuar con él/ella?
-¿Aguna vez ha pensado en su amigo en momentos íntimos con su pareja o ha perdido el interés en las relaciones debido a él/ella?
Pos eso, quien se atreva, que conteste.
Pos eso, quien se atreva, que conteste.








