miércoles, 25 de agosto de 2010

DE VUELTA

Pues ya estamos de vuelta. Tras tres semanas de auténticas vacaciones volvemos a casa y al curro. Lo malo es que el tiempo y la ciudad no han debido enterarse, porque tenemos 40º a la sombra y las calles siguen vacías como el 15 de agosto. Es raro. Se supone que hay una crisis tremenda, que la gente no puede salir de vacaciones y sin embargo, las persianas de la mayoría de los pisos están cerradas y en las calles hay menos coches que en los años 60.

Como cada otoño, vuelvo cargada de proyectos y buenas intenciones. Ya antes de marcharme, F. casi me hizo jurar ante notario que retomaría la tesis. A L., le aseguré que volvia a escribir con fuerzas renovadas y que esta vez iba a tomarme en serio la novela. Ponerme a cocinar y dejar de comer purés fríos y cosas a la placha está también en la lista e incluso he comprado un par de libros para hacer pan en casa. Quiero pedir presupuestos para hacer un par de obras y pintar algunas habitaciones. De paso, liquidaré de los armarios esa ropa que nunca me pongo y que guardo año tras año "por si acaso".

Este otoño quiero trabajar menos y salir más. Ver a los amigos entre semana, ir de nuevo al teatro y retomar la rutina del cine semanal, de las fiestas e inauguraciones. Y tomarnos en serio lo de hacer una escapada fuera un fin de semana al mes. Dado que las plantas milagrosamente han sobrevivido al verano y despues de ver con detalle las azoteas de París, quiero cultivar hierbas aromáticas y un arbolito en la terraza.
Quiero organizar mis libros de manera definitiva y decidir cuales viviran en cada casa. Quiero salir más al monte y explorar la ciudad en busca de sitios nuevos. Y sobre todo no quiero volver a tener la sensación de que los días se me escapan entre los dedos sin poder hacer nada...


jueves, 29 de julio de 2010


ME PIRO. FELICES VACACIONES A TODOS!!!!
((((( Bueno, vale, hasta mañana no me voy. Pero tengo tantas ganas que la maleta lleva una semana hecha, miro cada día los billetes de tren y de avión y me se las guías de memoria ))))))
Pasadlo bien y hasta pronto!!!!

jueves, 22 de julio de 2010

QUIERO CREER QUE SOMOS MUCHOS

El pasado fin de semana pasado descubrí que no soy la única persona en el mundo que estira las lentillas mensuales todo lo posible o que come yogures que caducaron hace semanas. Dias antes, coincidí con un amigo en que el te Breakfast de Mercadona es el que más nos gusta del mundo, más incluso que las marcas más pijas y exclusivas.

Ahora busco alguien más que difrute como yo de la combinación de pepinillos en vinagre y regaliz de Zara y por si esto fuera imposible, algo más fácil, alguien a quien le encanten, como a mi, los pimientos verdes fritos, aunque le sienten como una patada en el estómago.

Busco alguien capaz de comprarse unos zapatos con un tacón de 10cm solo porque son bonitos, de dudar durante meses entre un libro electrónico o un Ipad para acabar sin comprar ninguna de las dos cosas o de mezclar queso con chocolate y panchitos el día antes de tener la regla.

Busco gente que prefiera sudar a sufrir el chorro del aire acondicionado en el cogote, que le guste conducir con las ventanilla bajadas y que a veces prefiera la compañía de su perro a la de gente que habla.

Busco a aquellos que eligen un baño en el río antes que en la piscina, que odian la playa en verano, que prefieren leer o dormir a ver la tele, que se pintan las uñas de los pies todo el año y que si pudieran, viajarían siempre en otoño.

Son solo algunas de mis rarezas. Tengo muchísimas más. Y quiero creer que no estoy sola...

miércoles, 14 de julio de 2010

PUES NO, NO VI EL PARTIDO


Pues no, no vi el partido. ¿Pasa algo?. El fútbol me aburre soberanamente y el espíritu patriótico a mi me lo encienden los Reyes Católicos, que medio mundo hable en castellano o que gran parte de la estructura del último puente construído en San Francisco esté hecha aquí, en Zaragoza, en el edificio de al lado.

Que tengamos un año la dichosa copa (que además mira que es hortera, en oro brillante) en la sede de la Federación me tiene sin cuidado. Prefiero tener la pelvis "Elvis" de Atapuerca en el museo que ayer inauguraron en Burgos o que los americanos nos devuelvan todo lo que tienen nuestro en The Cloisters en Nueva York.

Me resulta tan incompresible que haya gente capaz de chuparse seis o siete horas de espera en Madrid, vestida de la cabesa a los pies de rojo y amarillo, para ver pasar un autobús con once tíos y además, con la música de fondo de Bisbal y Bustamante como que haya quien se pasee orgulloso con una bandera americana en el jersey solo porque sea de Guess.

Creo, y muy posiblemente estaré equivocada, que el patriotismo es otra cosa y que debería ir más allá del fútbol, de Rafa Nadal, de Fernando Alonso o de Pau Gasol. Tal vez hasta don Pelayo, Sancho Ramírez o Sancho Abarca, que de la nada fueron capaces de crear un reino e inventar una forma de vida, unas leyes, de las aún somos herederos. O hasta aquellos monjes de Siresa o de San Beturián que copiaron obras griegas y romanas y guardaron en los tiempos oscuros el conocimiento de las civilizaciones avanzadas...
Y ahora mismo, solo hay que viajar un poco para ver que tenemos las mejores carreteras de Europa, la mejor sanidad del mundo (y gratuita), que tenemos kilómetros y kilómetros de playas y ríos de montaña donde se te hielan los pies aunque sea agosto, que tenemos Ordesa y el valle del Jerte y las Médulas en León, que tenemos la Biblioteca Nacional, el Prado y el MNAC y hasta el cielo de Madrid.

Y me jode, de verdad, que seamos un país de acomplejados y que solo el fútbol sea capaz de hacer que millones de españoles saquen pecho cuando tenemos tantas y tantas cosas de las que sentirnos orgullosos. De la Selección Española, por supuesto, también.


miércoles, 7 de julio de 2010

136 euros

Cada tarde, desde hace un año, cuando FHMP llega a casa lo primero que hago es vaciarle la cartera. Luego, el coge mi bolso, saca la mía y remata la faena cogiendo mis monedas de 20 centimos para abajo. Todas, juntas, han ido a parar a lo largo del año a una hucha de lata de los chinos que abrimos la semana pasada. Tras un año de rascar las carteras, hemos juntado en monedas de 1, 2, 5, 10 y 20 céntimos la gloriosa cantidad de 136 euros, o lo que es lo mismo 22.628 pesetas de las de antes que gastaremos oportunamente este fin de semana cenando románticamente y en algún libro que mole en Madrid.
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Y habrá quien piense, pues vaya chorrada, guardar monedas todo el año para acabar juntando esa birria. Y tiene más razón que un santo, pero una (que le vamos a hacer) es así de rara. Tan rara, tan rara, como para que una vez metidas las monedas en cartuchos y llevadas al banco, pegar la hucha para volver a llenarla este año. Y lo primero que he metido ha sido el papel con la cantidad. Para acordarme de cuanto fue este año cuando el que viene, por estas fechas, vuelva a abrir la hucha.

Me pasa también con los libros. Me encanta guardar cosas entre las páginas para encontrarlas años después. O con los zapatos, cuando al terminar la temporada guardo cada uno en su caja y meses después descubro pares de los que ni me acordaba. Son trampas a mi memoria, pequeños descubrimientos inesperados que te llevan, de repente y sin esperarlo a un punto del pasado que quizá, habias olvidado.

En fin, que con esos 136 euros (y alguno más) nos vamos de finde. Y no veais las ganas que tengo de cambiar de aires.

Buen fin de semana!

domingo, 27 de junio de 2010

DE TIENDAS



Impresionante. La sensación de llegar a un centro comercial con decenas y decenas de tiendas, que no haya nadie y que tengas todo el día por delante para maulear es algo que solo puedo comparar con una noche, hace años, cuando la selección española jugaba un partido decisivo en algún mundial y yo me fui a pasear por Salamanca... inenarrable.

No se si sería porque es casi fin de mes, por la crisis o porque las rebajas están al caer, pero el caso es que al final el viernes pude cogerme el día libre y a las nueve y media de la mañana, M. y yo salíamos de casa dispuestas a quemar la visa y aunque no la quemamos porque estuvimos muy comedidas, lo cierto es que lo pasamos de miedo. Una tienda detrás de otra, probadores vacíos, dependientas que pasaban de nosotras olímpicamente... el paraíso. Para mi, el viernes fue casi como irme a un balneario.

Porque de tiendas hay que ir con las amigas. Para echar unas risas, para que te digan de veras lo que te cae bien o no, para recordarte que tienes unos zapatos idénticos a los que estás a punto de comprarte, para alcanzarte otro color del mismo vestido, para buscarte otra talla, para comentar lo bueno que está el taxista de las patillas que te lleva a casa cargada de bolsas... para eso, están las amigas. Por eso me hacen tanta gracia ver a los novios y maridos aburridos esperar en las puertas de las tiendas o peor aun, hacer guardia ante el probador mientras la muchacha de turno (suelen ser muy jóvenes, se ve que aún no han aprendido... ) se prueba 27 camisetas de H&M y sale con cada una de ellas para ver que le parece. El, a esas alturas de la relación (suele ser al principio) está tan apollardao que todas le parecen bien y lo único en lo que piensa es en colarse en el probador para quitarle cuanto antes la camiseta y lo que se tercie. Cuando se les pasa el primer calentón, aprenden y se niegan a volver a ir de tiendas.

Respecto a los hombres cuando van de tiendas, mi experiencia es más que variada. FHMP compra todas sus camisas de la misma marca, con lo que un par de veces al año acude al corner de la firma en el Corte Inglés y arrambla. Los pantalones, lo mismo, y los zapatos, otro tanto. Modelo estandar e igual en julio que en febrero. Si hemos discutido alguna vez ha sido por el color de las corbatas o porque he intentado cambiarle el look un poquillo. El, no se ha dejado.

Quien si se dejo fue mi último ex, al que dejé hecho un pincel. El mismo lo reconoce y según me cuenta, sigue en la misma línea. Que putada, no? Dejar el trabajo hecho para que otras lo disfruten... Eso si, me queda la satisfacción moral de haber perpetrado un cambio de imagen digno de portada del Vogue. Del anterior, poco que contar. Sigue con las mismas camisetas de Star Wars con las que lo conocí a los 18 años, claro que parte de la culpa es mía que sigo comprándole una cada año por su cumpleaños....

miércoles, 23 de junio de 2010

PAIS DE PORTERAS


La chica es más que guapa, profesional y encima, tiene un novio capitán de la selección. La chica trabaja en un medio de comunicación capaz de vender a su abuela por subir la audiencia o dicho de otra manera, capaz de nombrar subdirectora de deportes a una chica de 25 años sin más experiencia que unas prácticas en una emisora de radio. Si ella es lista, que lo parece, o si está bien aconsejada, que espero que sí, aprovechará el tirón mientras le sea posible y a la que pueda, se retirará a la radio o a la prensa escrita a madurar en lo suyo hasta que llegue de nuevo su momento. Si no lo es, no quiero ni pensar donde la veremos dentro de poco.

Si alguien piensa que voy a proponer ahora un debate sobre el periodismo de hoy, está equivocado, entre otras cosas porque en este mismo blog ya he dado mi opinión otras veces y porque en realidad daría lo mismo que la chica fuera periodista, enfermera o inspectora de hacienda. Hoy el Presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid se ha cubierto de gloria criticando a la cadena en cuestión por colocar a la chica tras la portería del novio en las transmisiones facilitando así la foto. Como si ella fuera tonta. Como si ella no supiera en que campo está jugando. ¿O es que acaso alguien ha visto a Olga Viza o María Escario, reconocidísimas periodistas deportivas salir en plan icono sexual en una revista para tíos, en la portada de un magazine sensacionalista o en la revista para mujeres más frívola del mercado? Y es que cualquiera con dos dedos de frente y más si es de la profesión, sabe la diferencia que hay entre el Magazine del Mundo y el XL Semanal o entre Cosmopólitan y el Vogue. No creo que nadie espere que gane un Pulitzer o que escriba una tesis doctoral sobre la influencia de la ingesta de proteínas en el rendimiento de los futbolistas en los mundiales. Aunque quizá podría, ¿por que no?

La cuestión es que igual que hay zapatillas para andar y zapatos para seducir, hay medios de comunicación informativos y los hay que apuestan por el espectáculo, medios de prestigio y medios de consumo. Y ella, es el espectáculo. Futbol, chica guapa y morbo: el paraíso de cualquier jefe de contenidos de una televisión. La chica sabe donde está y por qué y juega sus cartas. Y lo hace estupendamente.

Lo dicho, solo espero que sepa hacia donde va, cuando va a terminar el partido y cuando pedir un tiempo muerto.

martes, 22 de junio de 2010

PEREZA


Publicaba un suplemento de la Vanguardia este fin de semana una curiosa interpretación del porqué del descenso del número de matrimonio en España en los últimos años. El autor no lo achacaba a la independencia económica de la mujer, ni a los cambios sociales, ni siquiera a la crisis económica. Según él, el número de matrimonios seguían descendiendo porque cada vez confiamos menos en que las relaciones sean "para toda la vida" y entonces, ¿para que casarse? ¿para que liarse la manta a la cabeza para organizar una boda y que en pocos años haya que ponerse de nuevo manos a la obra para organizar un divorcio?

Si esto fuera así, y sabiendo como sabemos que un porcentaje bestial de los matrimonios terminan en divorcio y las parejas en ruptura, ¿para que íbamos a molestarnos en empezar una relación con alguien si sabemos que saldrá mal? Pues porque en esto, como en tantas otras cosas de la vida, lo que importa no es llegar, sino disfrutar del camino. Y menudo camino.

Confieso que milito en el grupo de los enamorados del amor. Me encanta esa sensación de nervios en el estómago, de no dormir, de andar un metro sobre el suelo que nos provoca la primera fase de una relación. Me gusta descubrir lo que la otra persona tiene en común conmigo y también lo que es radicalmente nuevo y puede abrirme otras puertas. Por gustarme me gustan incluso la incertidumbre, las broncas y por supuesto, las reconciliaciones.

Y parecerá una chorrada después de dos años y medio pegados como un moco, pero cuando llegan las siete de la tarde, estoy ya loca por volver a casa y encontrar a FHMP. Aunque juegue la selección y no me haga ni caso, aunque ya no me mande una canción por correo electrónico cada mañana, aunque tenga la certeza de que él seguirá estando a mi lado mañana cuando me levante... aunque todo eso sea así, después de un día sin verlo tengo la necesidad física de tocarlo. Y cuando la historia termine intentaré guardar lo mejor de este tiempo de felicidad constante, de ternura y de besos.

Nunca he tenido intención de casarme. No me gustan los circos ni tengo la necesidad de quedar bien con nadie. Mis historias de amor son personales y las celebraciones, cotidianas. Respeto a los que se casan y también a los que se divorcian. ¿Una cuestión de pereza? No lo tengo yo tan claro. Quizá solo sea que los tiempos de verdad están cambiando y que cada uno vive sus historias de amor como creer que debe vivirlas.

miércoles, 9 de junio de 2010

TWITTER


Al final, me voy a terminar pasando al twitter y haciendo caso a los gurús de internet que llevan meses diciendo que FACEBOOK ya es una reliquia y que los blogs más o menos juegan en la misma liga que los manuscritos del mar muerto. El caso es que con tanto curro y tanto médico no tengo tiempo de pararme a pensar y a escribir, pero al mismo tiempo, me resisto a dejar de hacerlo porque la experiencia me dice que si lo dejas, luego volver cuesta un huevo.

Así que, sin grandes pretensiones y a modo de resumen ahí van las novedades.

1. Si no aparece en el trastero de la casa del pueblo, me temo que con la mudanza he perdido una caja de cartón con seis pares de sandalias de verano, por lo menos. Rastreando en la memoria he llegado al punto en que las empaqueté todas juntas en la caja: las negras de fiesta, las negras de cuña, las azules de Illueca, las marrones tan cómodas, las rojas planas y las cuñas de esparto. Si no aparecen será, de verdad, una gran putada.

2. El sábado tenemos boda. Se casa un primo mío en el Castillo de Loarre. Me apetece porque todos los primos (somos chorrocientos) nos llevamos más que bien y siempre es un placer juntarnos todos. Me da una pereza tremenda, porque la boda es un restaurante el medio de ninguna parte y para evitarnos el autobús que te obliga a morir al palo del horario establecido, me he comprometido a conducir yo de vuelta a casa. Espero que para el sábado hayan llegado ya las lentillas con la graduación nueva.

3. A falta de tres días, aun no se que voy a ponerme. Jamás me compro nada para ir de bodas. En parte porque los excesos en vestuario no van conmigo y sobre todo porque por trabajo tengo ropa para aburrir, asi que buceo en el armario y saco cuatro o cinco vestidos que pueden servir. Me gustaría tener aquí a mi madre, a P. o a M. para hacerles un pase y que me ayuden a decidir porque FHMP no me vale. No se si a vosotras os pasa, pero eso de que con todo te vea bien, a mí me toca las narices.

4.- Sin darnos cuentas nos hemos plantado en mitad de junio y sin haber decidido aún donde vamos de vacaciones. FHMP pretende aprovecharse de mi vocación de agente de viajes y yo, me sigo resistiendo. Me veo el 2 de agosto comprando un última hora a cualquier sitio.

Vuelvo al tajo, a mis presupuestos y a mis informes. Buena tarde de lluvia. Me gusta. :)

domingo, 6 de junio de 2010

GOTERAS


¿Quien dijo aquello de que si a los 60 no te duele nada es porque estás muerta? Ni idea, pero lo que yo digo es que como cercana a los 40 empieces a mirarte cosas, estás jodida. En una semana he ido al médico lo que no había ido en toda mi vida. Yo, que jamás he pasado por un quirófano, que en mi vida he cogido ni un día de baja laboral, que lo más enferma que he estado ha sido por alguna gripe, he tenido una semanita de cuidado.

Empecé el lunes a las nueve con visita de rutina al ginecólogo, de la que salí con una receta y dos citaciones más.

El miércoles, hora en el alergólogo tras casi diez meses de espera. Las pruebas de la alergia, diez años después de las últimas me dejaron los brazos como dos morcillas y una lista nueva de cosas a las que también soy alérgica como para echarse a temblar. De ahí salí con una cita para análisis de sangre y otra para una radiografía de las fosas nasales, porque ahora va a resultar que después de tragarme cajas y cajas de antibióticos para una supuesta sinusitis, lo de mi congestión (y ronquidos, vale, también los ronquidos) va a ser culpa de una alergia a un hongo de cuyo nombre no puedo acordarme.

El viernes acompaño a FHMP a quitarse los puntos del pie. Como en la sanidad pública la comunicación entre departamentos no debe ser muy fluida, resulta que, una vez en consulta, la médico nos explica que ella no le mira el pie directamente, sino que le da vez para que la enfermera nos cite y una vez que la enfermera nos cite y le quite el zapato, pasará el médico a verle. Marciano, verdad? Pues media tarde perdida. El pie bien, gracias.

El sábado me voy por fin a mirar la miopía después de constatar que no veo un burro a siete metros cuando voy en coche y que como siga arrugando la frente para mirar los subtítulos en la tele, no habrá botox en el mundo que tape la zanja. Lo que me temía. Media dioptría más en cada ojo. La oculista, muy amable, me indica que lo mejor que puedo hacer es, dado que de cerca veo de miedo, usar las gafas viejas en el ordenador y las lentillas el resto del tiempo, con lo que restando las horas de curro y las siete de dormir puedo ponerme lentilla para ducharme, hacer la cama y poco más.

Para rematar la semana, algún bicho se coló en casa y se cebó en mi pierna izquierda llenándola de abones justo cuando había conseguido que el autobronceador empezara a notarse....

Por lo demás, todo bien. Estupenda de salud y agradeciendo a la ministra Jimenez que no haya puesto en marcha el copago justo esta semana. Seguiremos informando....