jueves, 14 de enero de 2010

APLAZADORES DE PLACERES



¿Por qué tanta gente tiene la manía de guardar las botellas de vino bueno en espera de “una ocasión especial”, que se retrasa y se retrasa y suele llegar cuando el vino ya se ha estropeado?

¿Por qué hay quien acumula puntos, bonos, vales de descuento que nunca gasta y que terminan caducando?

¿Por qué hay personas que viven preparando viajes que al final nunca realizan?

Algunos sociólogos han comenzado a detectar un perfil de personas que ellos llaman “Aplazadores de placeres”, seres que encuentran satisfacción en guardar lo que en un futuro podría resultarles placentero. No disfrutan del vino en sí, sino de saber que guardan el vino que quizá les hará disfrutar un día en el futuro. Y el vino, termina picándose en la botella.

En el fondo, quizá sea una cuestión de cantidad: el placer de prolongar en el tiempo una espera frente a la brevedad del disfrute. Y a veces, funciona...

lunes, 11 de enero de 2010

DOS AÑOS, DOS.



Esta noche hará dos años que FHMP apareció en mi vida. Acababa de pasar en la cama todas las navidades hecha un trapo, con la peor gripe de mi vida y estrenaba año nuevo y también blog.

Llevaba por aquel entonces siete u ocho meses de recuperada soltería tras una historia más que chunga que a lo tonto, a lo tonto, se estiró durante casi cuatro años de idas y venidas, encuentros y desencuentros, toneladas de dudas y muchos desencantos.

En esos pocos meses sola me pasee por el mercado, encontré grandes amigos e incluso besé a alguna rana. Ninguna se volvió un príncipe.

Y de repente, apareció el. Y desde el primer momento supe que estaría ahí al dia siguiente, y al otro, y al otro. Sin ahogarme, dejándome respirar, pero ahí. Derrochando ternura y siendo a mismo tiempo un roble en el que apoyarme, una sombra en la que descansar.

Desde entonces han pasado dos años sin apenas sentirlo. Dos años despertándonos juntos, cocinando juntos, haciendo zapping juntos, pasando juntos la mayor parte de las vacaciones… y a pesar de eso, a pesar de estar con él al menos 12 horas al día, sigo sintiendo la necesidad de besarlo y abrazarlo a todas horas.

Y si, supongo que en parte él también me ha cambiado. Quizá “mariagobios” se hace mayor o tal vez ha encontrado el refugio que necesitaba o simplemente lo que ha ocurrido es que tuve suerte, suerte de la de verdad. A veces sucede.














sábado, 9 de enero de 2010

Y SI...


No recuerdo bien como salió el tema, solo que fue en una tertulia de sobremesa tras una buena cena cuando alguien lanzó el asunto sobre la mesa:

"Imagina que te enteras de que corre por ahí el rumor de que la pareja de una amiga tuya se la está pegando con otra. Que harías?"

Contarselo. Inmediatamente. De una forma u otra según fuera ella. Medio en broma o en una conversación seria según las circunstancias, pero en cualquier caso, contarselo de inmediato para que estuviera al tanto y no le pillara por sorpresa, para que pudiera mover ficha, para que le sea más fácil decidir.

"De acuerdo, pero... "
y entonces, empezaron los peros y me quedé sola en la defensa de la tesis de que pasara lo que pasara, ella era mi amiga y tenía que saberlo. Y empezaron a apuntarse decenas de posibilidades que ni siquiera me había planteado:

Y si resulta que todo es mentira y causas un daño irreversible?

Y si ella está tan colgada del tipo que te convierte a ti en la mala de la película por haber dudado de él?

Y si en realidad lo sabe pero prefiere hacerse la tonta y solo consigues hacer público algo que ella prefería guardar en su intimidad?


Y si es un acuerdo entre ambos que dura años y tu, al ponerlo en evidencia, vas a romper por querer ir de amiga del alma?

Y si...

Y si...

Y si...


Y si resulta que no siempre las cosas son tan fáciles como parecen?

viernes, 8 de enero de 2010

REGALOS, REGALOS, REGALOS...


FHMP lleva dos días haciendome creer que en realidad no es que los Reyes Magos se hayan olvidado de mí, no, sino que los pobres iban tan cargados que dejaron un super bolso para mí en el Corte Inglés. Así que según él, solo tenemos que ir este fin de semana a elegirlo.

Como ve que tuerzo el morro, me susurra al oído "Lupo, Lupo, Luuuuuuuuuuuuuuuuupo" a ver si trago, mientras me enseña el "Vale por una cafetera Nespresso" que le ha colocado su hermana con un lazo rojo pegado y trata de convencerme de que el vale es "lo normal". Vale, lo normal, pero a mi los Reyes no me han dejado ni siquiera un vale!!!

Cuando le contesto que más vale bolso corrientucho en mano que Lupo volando me echa en cara el regalo de mi último cumpleaños (para quien no recuerde la historia, pinchar aqui http://bienaventuradoslosque.blogspot.com/2009/02/estres.html ) que duerme el sueño de los justos en una estantería, a pesar de que él, que es un sol, terminó comprandome cartuchos de tinta de colorines.

Y es que el tema de los regalos no deja de ser una puñeta que viene a complicarnos la vida en Reyes, cumpleaños y aniversarios, cuando el resto del año se te ocurren siete mil cosas que regalar. Eso, por no hablar de ese efecto todavía no suficientemente estudiado que hace que según rompes con un tío, empiecen a aparecer por todas partes cosas perfectas que le encantarían y que jamás encontraste cuando estaba contigo.

El caso es que a todo esto, el mismo día de Reyes por la tarde y tras detectar que mi regalo tampoco le habia emocionado demasiado, lo escondí a ver que pasaba...

Joer, y mira que ha pasado rato y aún no se ha dado cuenta... como tarde dos días más, lo devuelvo y me compro unos zapatos a juego con el bolso.

jueves, 7 de enero de 2010

BIENVENIDO 2010


Estrenamos el año nuevo una vez más, y gracias a la generosidad de P.y J. que volvieron a recogernos en ese mundo aparte que es B., con este paisaje espectacular. Recordaba esa sensación de estar fuera del tiempo y del mundo esta mañana, cuando volvía a sonar el despertador de nuevo en Zaragoza y fuera estaba tan negro que no permitía ni adivinar el día que tendríamos hoy. Así me ha ido que he venido a currar sin coche y con zapatos de ante, mientras en la calle está nevando.



Miro por la ventana del despacho y certifico, una vez más, que nunca nieva cuando conviene. Nunca un domingo que puedas quedarte en la cama, nunca un sábado para salir por ahí con la perra y echar la mañana entera viéndola disfrutar a lo bestia. No, siempre nieva entre semana, para complicar los viajes, para mojarte los bajos de los pantalones, para que cuando llegue el fin de semana, ya se haya marchado toda.

Por eso es un lujo empezar el año asi, estrenando nevada, con esa sensación de que todo es limpio y nuevo, de que se ha cerrado una puerta y se abre otra distinta.

Ojalá sea así para todos los que tienen que dejar algo atrás.



FELIZ ESTRENO DE AÑO A TODOS

jueves, 31 de diciembre de 2009

2010


Dándole vueltas a la agenda de mi vida, no a la del curro, sino a esa donde apunto lo que más o menos va pasando, donde guardo las entradas de conciertos o de cine, las invitaciones a saraos o los billetes de avión, he llegado a la conclusión de que 2009 ha sido un año pocho.

Pocho, triste, raro... vamos, que los meses se me han escapado como el agua entre los dedos sin dejar apenas nada.

En la parte mala, en primavera murió la abuela. En verano tuvimos que anular las vacaciones y comenzó la movida en el curro que he arrastrado hasta hoy. Tambien pesa ver a los amigos tocados por la crisis y sobre todo comprobar que entre unas cosas y otras, nos hemos visto más bien poco.

En lo bueno, los viajes a Londres, los recorridos por Francia y las escapadas de puentes y fines de semana, el ver como mis padres recuperaban su vida tras unos años tan duros y sobre todo el despertarme cada mañana con FHMP al lado.

Al año que comienza no le pido demasiado. Solo un puñadito de cosas. La primera, que él siga queríendome tanto, a pesar, como dice Rafa Pons "de las cosas que te digo, de los besos que te debo, de la vida que llevo". La segunda, que todos los que quiero estén bien, que la vida no los maltrate e incluso, que consigan ser felices o al menos, vivir tranquilos. Y la tercera, que el trabajo no nos falte y siendo muy muy egoista, que podamos disfrutar de él cada día.

Una vez al año, cada primavera y desde el año 1187 se repite cerca de mi pueblo la romería del Voto a San Indalecio. Aquel año del siglo XII, 238 pueblos, casas o pardinas se comprometieron a acudir cada año, con sus cruces parroquiales a San Juan de la Peña para agradecer al santo su mediación a la hora de evitar que una epidemia diezmara estos valles pirenaicos. Muchos de esos pueblos fueron abandonados, de algunos incluso, solo se conserva el recuerdo de un nombre. Pero la tradición, el compromiso, permanece. Y ahora nos puede parecer una chorrada, pero hace no tantos años mantener la promesa suponía jornadas enteras de camino a pie con la cruz a cuestas, por caminos y barrancos, lloviera o nevara.

Al santo se le piden cada año dos cosas "Agua para el campo y serenidad para el espíritu"
Eso quiero yo en 2010. Fortaleza para mantener los compromisos, generosidad para agradecer lo que la vida me sigue dando y sobre todo, mucha, mucha, mucha, serenidad para el espíritu.



martes, 29 de diciembre de 2009

Ha vuelto a hacerlo


Ha vuelto a hacerlo.

A pesar de todo lo que le ha caído encima por criticar la ley contra la violencia de género, el titular del juzgado de familia número 7 de Sevilla, Francisco Serrano, ha insistido en sus argumentos y ha denunciado posibles abusos por parte de algunas mujeres que, mediante denuncias falsas, se benefician de los mecanismos de protección que establece la ley.

Y me temo, por lo que veo, por lo que me cuentan, que razón no le falta.

Es cierto que cada año decenas de mujeres son asesinadas por sus parejas en España, que cientos y cientos viven aterradas y protegidas apenas por una orden de alejamiento que en cualquier momento puede quebrarse y que, y esto es todavía peor, hay miles que todavía no han denunciado o que incluso, no son conscientes de que viven sometidas y machacadas.

Pero también es verdad que hay hombres que tuvieron la mala suerte de cruzarse con mujeres sin principios, dispuestas a cualquier cosa para conseguir un divorcio beneficioso, una casa o una custodia. También hay hombres que han vivido años y años bajo la tensión brutal que suponen los malos tratos psicológicos, de los que muchas veces nos olvidamos y que destruyen tanto o más que los físicos. Malos tratos para los que no hace falta superioridad física.

Ser mujeres no nos convierte automáticamente en víctimas. Ni a ellos ser hombres en verdugos. La violencia puede ejercerse desde las dos partes y los papeles ser asumidos por ambos por igual. El juez Serrano ha tenido la valentía de decir en público lo que algunos sospechaban. Supongo que el Ministerio de Igualdad y el Observatorio Contra la Violencia de Género seguirán negando la evidencia. O quizá no, quizá sean capaces de dar un paso adelante, reconocer los defectos de la ley y tener el valor de corregirlos.

lunes, 28 de diciembre de 2009

VOLVER


Y ayer por fin, tras cinco días de intensa, intensísima vida familiar, volví a casa. Volví a casa y volví a FHMP, claro, que llegó un rato después jurando en arameo y saturado también de familia y celebraciones navideñas.

A mi la navidad me gusta.
Me gusta volver a casa de mis padres, a mi habitación de adolescente donde aún están las fotos con los amigos de hace 15 años, me gusta hacer rosquillas con mi madre, salir a por ramas y piedras para poner el belén y vaguear con mi hermano en el sofá la tarde de Navidad compartiendo la sal de frutas. Me gusta que mi madre se empeñe en echarme azúcar en el café aunque haga dos décadas que lo prefiero amargo y sacar todas las botellas de la bodega de mi padre para ver que nos bebemos, aunque luego haya que volver a meterlas… Me gustan las visitas y el poncho y repetir “Que bello es vivir” un año más en la tele.

Pero a pesar de todo, en los últimos años me he dado cuenta de que lo que más me gusta de navidad es la espera, los preparativos, contar los días. Y sobre todo, aún más que eso, la sensación de volver a mi casa cuando pasan estas fechas y encontrarlo todo tal como lo dejé.
En silencio, sin luces, sin gente… como lo dejé.

jueves, 17 de diciembre de 2009

MODA


La foto estremecedora de Belén Esteban en Lecturas se publica pocos días después de que callejeros dedicara un documental al mundo de la estética en el que, como suele ser habitual, presentaba casos extremos de mujeres y hombres obsesionados con su aspecto físico. Más que sus caras inexpresivas o cuerpos hinchados en zonas concretas, lo que me llama sobre todo la atención es el catálogo interminable de posibilidad que el mercado ofrece para cambiarnos el cuerpo. Y la cara.

Mientras algunas mujeres se ponen silicona en el pecho, otros hombres se operan para quitarse la grasa de la misma zona. Unas se inyectan botox en las arrugas y otros recortan papada y ojeras. Los hay capaces de hacerse un piercing en el pene o de dejarse 10.000€ en un implante de cabello, pero en lo que todos coinciden es que la cirugía plástica es adictiva. Una vez que la pruebas, no puedes volver atras. Como los zapatos caros.
Y yo, que me veo esa arruga horrorosa en la frente conseguida a pulso por no querer llevar gafas en el instituto y que mataría por tener una melena densa y larga y no estos cuatro pelos que me acompañan desde siempre, me confieso absolutamente incapaz de hacerme retoque alguno. Y no porque no me parezcan bien, allá cada uno con su cuerpo, sino por cobarde y por tacaña. Cobarde porque solo ver el quirófano en la tele ya me pone mala y tacaña porque con los 500€ que cuesta una sesión de botox, me tiro una semana en Londres...

Pero el caso es que ayer FHMP y yo volvimos a la vida social con la fiesta de inauguración de un hotel en la que los visones se contaban por decenas, no solo por el frío que hace estos días sino porque dicen las malas lenguas que con esto de la crisis las fiestas de navidad se van a quedar en nada, así que mejor ir a todas las que se vayan presentando. Mucho visón como digo, mucha sandalia-joya con media oscura y mucho vestido saco por encima de la rodilla. Pero entre todas las invitadas destacaba sin duda una, no por el traje (muy bonito, por cierto), sino por la etiqueta de Max Mara que llevaba pegada en el brazo desnudo.

No era una modelo de 20 años, sino una señora bien cumplidos los 40 que se paseaba entre las amigas con la etiqueta de la marca que le había prestado el vestido. Si eres Penélope Cruz, tu jefe de prensa se encarga de anunciar quien firma el vestido y las joyas. Si no eres famoso, devuelves el favor mostrando la etiqueta.

Y yo la miraba y pensaba... ¿me convertiría yo en mujer anuncio a cambio de lucir, durante un par de horas, un vestido de 2.000€? Si al menos me lo regalaran...

Pero el caso es que después, dandole vueltas al tema no dejo de pensar que al fin y al cabo todos somos un poco Belén Esteban y un poco mujer anuncio. Quizá no nos cambiemos la cara por completo buscando una vida nueva, pero dicen las encuestas que comprar maquillaje o ir a la peluquería son dos de los recursos más habituales que utilizamos las mujeres para levantar un mal día. Quizá no nos peguemos una etiqueta en el brazo a cambio de lucir un vestido exclusivo, pero nos calzamos tacones de diez centímetros que nos machacan los pies. Y encima pagamos por ellos.

martes, 8 de diciembre de 2009

AMIGAS


Gracias a la generosidad de P y D, que nos alojaron a todos en una casa maravillosa rodeada de prados, ovejas y vacas que posaban como modelos, pasamos el fin de semana previo al puente con los amigos de siempre en el Baztán. Ellas fueron conmigo al colegio o al instituto y desde entonces, a ratos más a ratos menos, hemos seguido siendo amigas y a la cuadrilla se han ido sumando novios y maridos con tan buena suerta, que ellos también han terminado siéndolo.

Algunas hemos vivido en muchos sitios distintos y otras nunca se fueron del pueblo, algunas tienen hijos y otras todavia no hemos encontrado el momento, algunas se casaron muy jóvenes con el novio de siempre y otras hemos ido probando hasta dar con el que parece ideal, pero lo bueno es que nos juntamos de vez en cuando y aunque haya pasado tiempo, no cuesta ponerse al día ni volver a hablar.

Y hablamos de las movidas de trabajo que todas, por c o por b, vamos teniendo, de los novios recién llegados y en proceso aún de adaptación, de los niños y de los planes para los meses que están todavía por llegar. Hecho de menos a T. que trabajaba y no ha podido venir, y a R. que dijo tener mucho que hacer este fin de semana entre el ayuntamiento y la comarca. Otra vez será.

El fin de semana nos dejó la sorpresa de descubrir a Imanol Arias y Juan Echanove en Zugarramurdi, que el Mojito de Mercadona, por más que le pegues, no deja resaca y que el txokito sigue siendo tan encantador aunque hayan pasado más de diez años. Pero lo que más me gustó fue estar con ellas y comprobar que los hombres que eligieron son también personas excepcionales, de esas que te gustan más y más cuanto mejor los conoces. En resumen, que espero repetir pronto y que mi compromiso a montar una en casa esta primavera, sigue en pie. De momento, la producción de mermeladas va a toda pastilla...




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