miércoles, 17 de marzo de 2010
COLECCIONISTAS
martes, 16 de marzo de 2010
CONGRESOS Y CONGRESISTAS

El caso es que me invitan a participar en la clausura de un congreso y allá que me voy, encantada de la vida. Vuelvo más encantada todavía porque el congreso me permite compartir mantel y sobremesa con un conocidísimo humorista gráfico, padre de Mariano, Concha y los náufragos; un periodista, escritor, crítico y ahora cineasta que durante muchos, muchos años, ha dirigido la sección de cultura del periódico más vendido en este país y la directora-presentadora de un magazine de fin de semana en la cadena de radio de mayor audiencia. Comiendo con ellos lo paso francamente bien. Son amables, cercanos, cariñosos... todos ellos tienen la edad de mis padres y una carrera profesional apabullante, repleta de reconocimientos y basada en la solidez y el trabajo. Y son tan humildes como para coincidir en que cada día hay que empezar a pelear todo de nuevo y que siempre, de todo y de todos, se aprende algo.
Sin poder evitarlo, los comparo con un gurú de las redes sociales con el que, en apenas seis meses, coincidí cuatro veces. El tipo, creador de una red en internet para jóvenes aparecía como invitado estrella en varias jornadas, congresos y seminarios y tuvo las narices de contar exactamente lo mismo las cuatro veces que pude escucharlo, repitiendo, incluso, el power point. Volví a encontrarlo hace pocas semanas en Madrid, pero no en la jornada sobre contenidos digitales a la que yo asistía, sino tomando un café en el Starbuck junto al hotel. Ahora que lo pienso, este año no se prodiga demasiado. Famosos de un día.
Al volver en el tren me acuerdo de como era esto hace unos años, cuando acudir a un curso a Madrid o Barcelona suponía, al menos, un par de noches de hotel. Durante muchos años, mi anterior empresa alojaba a los empleados en un hotel enorme, tipo soviético, con cientos de habitaciones, en el que los congresistas entraban y salían solos o acompañados. Discreción absoluta. Al cambiar la dirección de la empresa, buscó un hotel más céntrico y moderno. Aquel cambio provocó tantas protestas que tuvo que dar marcha atrás y volver al genuino "hotel de los líos".
Casualidades de la vida, mientras estoy en el congreso, recibo un correo electrónico de un profesor de la Universidad con el que he seguido manteniendo relación a lo largo del tiempo. Viene a dar una conferencia y propone que nos veamos. Como yo no se cuando vuelvo y él no sabe cuando llega, quedamos en que me llama a lo largo del fin de semana. El lunes me doy cuenta de que no ha dado señales de vida y no puedo menos que preguntarme si la ponencia le dejó agotado o quizá encontró otras cosas que hacer una vez terminaban las sesiones. Al fin y al cabo, es primavera.
domingo, 14 de marzo de 2010
INFIDELIDAD EMOCIONAL

Publicaba este fin de semana el suplemento del sábado de La Vanguardia un reportaje curioso sobre "Infidelidad emocional". Los que lo han vivido seguro que saben de lo que hablo y para los que no, podría definirse como una especie de relación paralela en la que no hay sexo pero si intimidad emocional, complicidad e incuso amor con alguien que no es tu pareja. Algunas de estas relaciones terminan también en la cama y otras, aunque no lo hagan, se llevan por delante la relación oficial.
El reportaje arrancaba con el planteamiento "¿Que le incomodaría más, una relación paralela de su pareja en la que solo hubiera sexo o en la que no hubiera sexo pero si todo lo demás?". Sin dejar de lado que cualquier infidelidad es una putada de la que, sinceramente, creo que es imposible recuperarse, la infidelidad emocional me parece infinitamente más peligrosa precisamente por lo sutil.
Para irse a la cama con alguien, hay que querer. Sin embargo es relativamente fácil que poco a poco, ese amigo que nos entiende como nadie, con el que siempre podemos contar, al que terminamos explicándole cosas que a nuestra pareja ni siquiera nos apetece decirle... nos empiece a generar una dependencia emocional que termine en una vida paralela. Sin sexo, pero con todo lo demás.
Posiblemente ni se nos pasa por la cabeza acostarnos con él. Pero resulta que cuando tenemos un problema, lo llamamos, que cuando nos dan una buena noticia, él es el primero que se entera, que el día que no podemos hablar con él, estamos de un humor de perros... y mientras, la pareja oficial sigue ahí, viendo la tele, leyendo el periódico y sin hablar. Hablar... ¿de que? ¿si ya lo hemos contado todo antes?....
La situación se agrava en la era de internet. Enviar un sms o un correo electrónico es tan fácil como generar una dependencia emocional de los mismos. La cuestión ha llegado a los sociólogos y varias universidad preparan ya estudios sobre el asunto. Incluso la mismísima BBC,
ha incluído un cuestionario de solo seis preguntas para que sus lectores de planteen su propia situación:
-¿En vez de compartir sus sentimientos con su pareja, se los confiesa a su amigo/a?
Pos eso, quien se atreva, que conteste.
martes, 9 de marzo de 2010
UNA FOTO, UNA NOCHE

A través de FACEBOOK me llega el enlace a esta foto que es, en realidad, un enlace a un pedazo de mi vida. Llovía a chuzos aquella noche en la que además de agua me empapé de un montón de cosas más que me cambiaron para siempre. Yo acababa de volver de Madrid, dispuesta a empezar una vida nueva y esa noche, de repente, se abrió una puerta a través de la cual descubrí que David existe encarnado en un montón de gente y que es posible luchar contra Goliat aunque a veces la historia no termine como la cuenta la Biblia. Descubrí que la coherencia, la honestidad y los principios tienen nombre de personas y que en esta vida hay que ser valiente siempre y no dejar que nadie decida por ti. Mucho menos, por las malas. Aprendí que los amigos, cuando lo son de verdad, te siguen hasta donde haga falta. Y que la vida, cuando te pone delante una causa por la que luchar, te hace un regalo inmenso.
Han pasado un puñado de años. Algunas cosas han cambiado. Otras no. Unos se quedaron por el camino, otros cambiaron de bando y muchos siguen al pie del cañón. Y aunque hace tiempo que no nos vemos siempre tendré con vosotros una deuda enorme, porque fuisteis vosotros los que me enseñasteis que creer es posible.
miércoles, 3 de marzo de 2010
UNA BODA

martes, 2 de marzo de 2010
FRACASO

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Y me queda la sensación de fracaso al no haber podido conseguir lo que yo pensaba que sería posible. Que por encima del amante y del amado, quedara siempre el amigo.
martes, 23 de febrero de 2010
MIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII CAAAAAAAAAAAAAAAAASAAAAAAAAAAAA

lunes, 15 de febrero de 2010
MILITANCIA

jueves, 4 de febrero de 2010
MUDANZAS

Si las cuentas no me fallan, y creo que no, la semana que viene me embarco en mi décima mudanza y mi segunda hipoteca. Coincidirá con mi cumpleaños, como coincidió, hace siete años, mi octava mudanza y mi primera hipoteca. Y aunque sería lo normal, me da por pensar que ésta tampoco va a ser la última.
He vivido en 5 ciudades y 9 casas distintas, unas mejores y otras peores. Con el tiempo he ido aligerando mis maletas y también mis nostalgias. Cierro puertas sin mayor problema y me gusta, me sigue gustando mucho, la sensación de empezar de nuevo.
Hace unos años, tras épocas duras en Madrid y luego en Barcelona, volví a casa con la idea de que sería para siempre. Firmé mi primera hipoteca y llené las paredes de estanterías para llevarme de una vez por todas los libros que durante años había ido enviando a casa de mis padres. Aquella vida que iba a ser para siempre duró apenas seis o siete años, hasta que un día de septiembre hice la maleta y me vine aquí sin nada más que un trabajo. Durante muchos meses viví en un piso vacío, con una cama, un sofá y un ordenador portátil del trabajo. Descubrí que tampoco necesitaba mucho más.
En este caso la ciudad es la misma y la casa, apenas 500 metros más allá del piso en el que he vivido los últimos cinco años y que poco a poco y gracias a Ikea se ha ido llenando de muebles. Cambia, por supuesto, el compromiso que supone firmar 30 años de hipoteca y la necesidad de decidir que libros dejo en cada casa, teniendo la certeza de que el que necesite siempre estará en la otra.
Si las cuentas no me fallan, la semana que viene me embarco en mi décima mudanza.
lunes, 1 de febrero de 2010
¿Pero tú sabes....?

Se que quiero organizar de una vez todo el material, las rutas, las fotos de los viajes de románico de estos últimos años por Europa e incluso atreverme a montar una guía.
Se que quiero irme a vivir al menos un año sola al culo del mundo. A un pueblo perdido de Islandia o Finlandia y saber lo que se siente sin tener que correr a ninguna parte, excepto detrás del perro.
Se que quiero administrar mi tiempo para llegar a todo y dejar de tener esta sensación de que los días se me escapan entre las manos.
Y se que podría seguir páginas y páginas... Y lo mejor de todo, se que eso es bueno, porque en el fondo, desear es estar vivo. Aunque cada año te acerques más y más a los 40.
