lunes, 30 de marzo de 2009

MADUREZ


Independientemente de la postura que uno pueda tener sobre la ley de plazos, en todo el debate sobre la reforma de la ley del aborto hay algo que me llama poderosamente la atención. Que una chica de 16 pueda tener la capacidad de decidir sin que sus padres o tutores lo sepan y ejercer libremente su derecho a abortar y que sin embargo no esté capacitada para votar en las elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas.

Es curioso este sentido de la "madurez", ¿no?

Y es que no dejo de pensar que si la cagas votando a lo único que te arriesgas es a vivir con un gobierno en el que no crees durante cuatro años, pero una decisión como interrumpir un embarazo, sea a la edad que sea, pero más cuando tu vida está empezando, es algo que supongo, tiene que acompañarte mientras vivas.




5 comentarios:

josman dijo...

hola maria, tienes razón, totalmente incongruente, creo que se debieran multiplicar los esfuerzos por formar e informar, y, pot otra parte, un embarazo a los 16 o a los 40 no es una enfermedad, a cualquier edad es otra cosa.

un beso

CMQ dijo...

Yo creo que una decisión así, a los 16 o a los 36, tiene que ser TAN dura... que no, nunca habría que permitir que una niña la tomara sola, y mucho menos alentarlo. Por ellas, que tendrán que vivir con ello siempre, por el futuro bebé (obviamente) y por los padres, que tienen derecho a ejercer la patria potestad en condiciones... por qué pueden los padres preocuparse por el consumo de drogas de sus hijos, por ejemplo, y no por una intervención de la importancia de un aborto? Por qué si hay que operar a un crío de 16 años de, pongamos, una apendicitis, no se puede hacer sin saberlo los padres, y sí un aborto? Por qué se supone que el Estado "vela" (si, bueno, de aquellas maneras) porque no se venda alcohol o tabaco a menores, y da igual que aborten, que tomen semejante decisión sin consultar a nadie, sin apoyarse en nadie, sin que les den alternativas? Los 16 no me parece buena edad para el libre albedrío en este tema...

Bender dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bender dijo...

Creo, y estoy convencido de ello, que muchas veces nuestros políticos introducen en la sociedad discusiones sobre cuestiones, digamos incompletas, en las que no se facilitan todos los elementos de juicio, como fórmula para fomentar debates sobre cuestiones más o menos (las más) trascendentes y evitar planteamientos más profundos sobre temas controvertidos. Es decir, procuran que la atención se desvíe hacia otras partes.
Con ello no quiero tildar de menor el debate a propósito de una cuestión que es pacífica en toda Europa y en la que nada innovamos; simplemente equiparamos nuestra normativa a la de otros países europeos (lo que tampoco supone una garantía de corrección), pero sí profundizar en dos cuestiones, la primera a propósito de cual es la edad de decidir a propósito de determinadas facetas de la vida y quien ha de respaldarla, en su caso, en otras.
Recientemente se viene suscitando a nivel global un importante debate a propósito de la rebaja la edad política, a efectos de sufragio; la edad penal, en asuntos excesivamente mediatizados; la de capacidad para conducir, en otros países normalizada a la referida edad. En algunos países ya plantean rebajarla a todos los efectos y la reforma de la Constitución Española, al parecer, tiene previsto pasar por dicho artículo, al menos a efectos de debate. De este modo, no es menos cierto que si a determinados efectos, a los 16 años hemos de considerar a un ser en plena madurez intelectual para todo aquello que le sea desfavorable, igualmente habremos de hacerlo en aquello que le favorezca y viceversa.
En cuanto al asunto que nos ocupa, vuelvo sobre mis pasos y creo que aquí no se están planteando todas las posibles opciones a propósito de una decisión que ha de condicionar, por fuerza, la vida completa de quien la asuma. Efectivamente, al plantear la posibilidad de que un menor ejerza ese “derecho” sin el consentimiento paterno, se está tratando de liberar a la decisión de un importante componente ideológico que cargan personas que no van a ser, al menos plenamente, sujetos pasivos de la decisión. Y con ello quiero hacer ver que se podría plantear la paradoja de que una menor violada se viese obligada por mor de unos padres excesivamente tradicionalistas, a soportar de por vida las consecuencias de un acto absolutamente ajeno a su voluntad y a su sentir y creo que este es el punto concreto que se pretende cubrir y, por ende, en el que debe situarse el debate. Por ello, y a este respecto mi opinión es que, sin duda, ha de tener capacidad para tomar la decisión libremente, pero con el debido apoyo profesional, médico y social que son quienes han de respaldar tamaña decisión.

Lupita dijo...

Yo estoy de acuerdo con CMQ, me parece una decisión de una importancia enorme y no me valen las charlas baratas de "si es mayor engendrarlo puede decidir si tenerlo o no", porque esa flexibilidad no se adopta en otras cuestiones que a mi juicio no son tan importantes como esta...
A veces me parece que se pierde la coherencia y la sensatez...
Y aprovecho para insistir en que el aborto es una medida que se toma en último extremo pero la solución pasa por evitar los embarazos no deseados en mayor medida de como se está haciendo ahora, que desde luego medios los hay, información también... ¿qué falta? A lo mejor es un problema de actitudes y de responsabilidad.No lo se pero creo que es un paso importantísimo que no se puede tomar a la ligera, y es que si se puede prevenir mejor que mejor...