viernes, 28 de diciembre de 2007

Bienventurados los cortes de pelo...




... o lo que hace tener un dia tonto.



1. Justificación



Penélope, el fotográfo de los paisajes fríos, me pide que cuente historias de verdad, con protagonistas reales o inventados y como él se ha prestado a enseñarme a ver fotografías, digamos que se lo debo.




2. Los hechos

Este mediodía iba hacia la FNAC a cambiar un libro cuando de repente, un tipo alto, rubio, con gafas y un chaquetón marinero azul marino se ha parado a saludarme. Me ha costado diez segundos reconocerlo, los mismos que he tardado en quedarme pasmada. Joer, ahí estaba el fisio de este verano, el tío con el que estuve tonteando un montón de semanas, para terminar consumando un rollo triste una tarde entre semana. Pero algo le había pasado en estos meses, porque de lo que yo recordaba a lo que tenía delante... Y entonces me he dado cuenta. Se había cortado el pelo. Y con el corte de pelo, parecia haber crecido veinte centímetros, engordado diez kilos, ensanchado de espalda dos palmos...


3. Las consecuencias

Creo, no estoy segura, que he conseguido cerrar la boca y articular un par de frases coherentes, pero desde entonces no dejan de pasar por mi cabeza como un sin fin todas la excusas que le puse este verano, las veces que me escaquee para no quedar con él, como jugamos al gato y al ratón durante semanas. Y por encima de todo, ese pelo tan corto sobre el chaquetón marinero.


4. La conclusión

Creo que voy a llamarle.

Para pedir el número de su peluquero.

Quiero que haga un milagro asi conmigo.




1 comentario:

Manuel B dijo...

Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.

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