lunes, 18 de enero de 2010

DEMONIOS

Que sí, que lo se, que no es políticamente correcto decirlo, pero juro que cuando ayer vi a los bomberos, los ong-nistas y la guardia civil el aeropuerto esperando a De la Vega en vez de cavar en Puerto Príncipe, se me llevaban los demonios.

Y parece mentira que aún me cabreen estas cosas, cuando se con certeza que muchas veces cuestan más dinero estos viajes de foto que lo que se lleva en ayuda real y que para leer un discurso no hace falta cruzarte el océano en avión, que encima contamina un huevo, acompañada de toda la corte que además cobrarán dietas.

Pero ya digo, lo alucinante no es que esto siga pasando. Lo alucinante es que a mí me siga cabreando.

4 comentarios:

josman dijo...

tanta movida con haití no es otra cosa que complejo de culpabilidad porque es demasiado evidente; sino, fijate la actitud de otros que ya poseen la verdad y no tienen que pasar por esos molestos latigazos de conciencia, tal que pat robertson, el máximo lider de los evangelistas de usa, que viene a decir que lo de haití es un castigo divino por rebelarse en su momento contra la metrópoli bienhechora (francia)

beso maria

Anónimo dijo...

Ese debe de ser primo del encantador obispo de san sebastian

Anónimo dijo...

En vez de tanta historia para hacernos encoger el corazón algún medio podía contarnos algo de la histori de Haití y por que son tan pobres por ejemplo. Lo del dolor y sufrimiento nos lo imaginamos.
Besos Porras

Indo dijo...

es que no se puede evitar. hay algo que se agarra a las tripas y pone de mal humor. porque son cosas que duelen, que cabrean, que... llevan los demonios.
te entiendo, por si vale de algo.
beso.