martes, 4 de marzo de 2008

LLORAR EN LA OPERA. Más sobre mujeres y teatro

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El tema de las mujeres dependientes dispara las opiniones en la entrada anterior y también mis dudas. ¿Lo son o se lo hacen? ¿Se trata de una estrategia o realmente son así? ¿Necesitan protección constante o interpretan un papel?

Anoche, las chicas nos fuimos a ver La Boheme en el Teatro Principal. No es mi ópera favorita y Rodolfo y Mimí han envejecido mal en su buhardilla bohemia, pero la escenografía era fantástica y los intérpretes muy dignos. Sin embargo al finalizar la obra el espectáculo se desarrolla en el palco de al lado, donde una espectadora presuntamente emocionada se sacude las lágrimas de tal forma que consigue que medio teatro se de cuenta de que la muerte de Mimí ha conseguido hacerle llorar. El punto somarda me vence en momentos como este y no puedo dejar de pensar que se trata de otra fan de Pretty Woman emulando a Julia Roberts en su primer encuentro con la música. Pero lo más gracioso es como reacciona el novio que hinchado como un pavo se acerca a consolarla mientras sonríe orgulloso por la sensibilidad de la chica. Ahí está, pienso somarda perdida, otra muestra de ego masculino alimentado con tópicos de comedia romántica.

Y ella hace que llora, y él la consuela, y nosotras nos reímos. Y al final, todos contentos a casa. Porque en definitiva esto no es más que un juego donde cada uno busca lo que necesita. Y si hay suerte, el roto se encuentra con el descosido o como dice mi abuela, siempre hay ojos que se enamoran de legañas.
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2 comentarios:

escarlata dijo...

Coñe, pues yo me quedé dormida en el último acto!!! Y no es que no me considere sensible, además también era mi primera vez; la puesta en escena me encantó y Mimí cantaba fastásticamente "Mi chiamano Mimiiiiiiiiiii".
Quizás es que no tenía a nadie que me consolara, jejeje. Más bien va a ser que tenía delante una cabeza bien portentosa, en cuanto a tamaño, con una frondosa cabellera, que me tapaba el centro del escenario; teniendo en cuenta que era lunes y que ya estaba cansada de leer los subtítulos, opté por echar una cabezadita.
¡Qué majico el de la orquesta!!!!

Maria de Mave dijo...

Di que si, vaya pedazo de cabeza tenía el tío. Si estábamos sentadas detrás tu y yo y en medio teníamos a P. y no veíamos ninguna... os podeis hacer a la idea. A mi, aun me duele el cuello. La próxima ópera, no será en el Principal.

Por cierto, de lo mejor, los entreactos. Y el de la orquesta era una birria... No tienes criterio!!!