sábado, 15 de noviembre de 2008

INFIELES EN SECOND LIFE



D. y A. se conocieron en internet en 2003. Hablaron, hablaron y hablaron y un par de años después decidieron que si se entendían tan bien en el mundo virtual, por qué no iba a ocurrir lo mismo en el real? Así que decidieron casarse y vivir juntos. Su vida era una doble vida normal. Una vida real en Reino Unido y una vida virtual en Second Life que poco a poco fue comiéndose a la primera, hasta el punto de que D. y A. hacían en internet lo que ya nunca hacían en realidad. Hablaban, iban al cine, paseaban, hacían el amor y compraban cada uno desde su ordenador situado a pocos metros del otro.


Avatares de los protagonistas www.elmundo.es

Un día, A. empezó a sospechar que D. estaba raro. Su avatar no interactuaba con ella como antes y cuando se cruzaban en las calles de Second Life, un par de veces hizo como si no la conociera. En el mundo real paralelo, las cosas sin embargo no habían cambiado, cada uno seguía conectado a su ordenador sin apenas dirigirse la palabra. Lo normal.

Las sospechas de A. llegaron a agobiarla tanto que decidió contratar un investigador privado virtual para seguir al avatar de D. a todas horas. La investigación dio su fruto y pilló al D. virtual en una postura comprometida con el avatar de una prostituta de pelo fucsia cuyo yo real no se ha dado a conocer.

A. ha pedido el divorcio. No al D. virtual, sino al real, porque según ella, la traición la ha afectado profundamente.

Imagen real de D. y A. www.elmundo.es

Mientras escribía esto pensaba que en realidad, los hombres siempre hemos buscado una vida distinta a la que teníamos. Soñando despiertos, leyendo novelas y en los últimos años, haciendo que esos sueños se acercaran a la realidad más que nunca a través de las posibilidades de los mundo virtuales.

Me provoca mucha curiosidad saber como sería en realidad la vida de A. y D., si sentían como real su aventura virtual y hasta que punto habían conseguido desprenderse de su dia a día cotidiano, mucho más triste y aburrido.

¿Y ahora? Sus trapos sucios han trascendido Second Life e incluso el mundo real para llegar a la prensa. ¿Volverán a intentarlo? ¿En su casa de Reino Unido o en un loft virtual? ¿Crearán nuevos avatares para inciar una nueva vida? ¿o aborrecerán la red para siempre?

Por cierto, que pensais ¿Es una infidelidad virtual una infidelidad?

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6 comentarios:

Labegue dijo...

Mmmmmm, yo creo que no. Creo que una infidelidad virtual es un juego. Internet es un medio muy sencillo, si estás chateando por ejemplo, es muy fácil darle a enter y decir un montón de barbaridades que no dirías en persona. Tener un amigo fuerte virtual no creo que sea una infidelidad, mientras siga siendo virtual. Si no, también lo sería un sueño erótico, no sé si me explico.

Ahora, no es difícil que lo que empieza como virtual se convierta en real.

Besooos

Paco Nadal dijo...

Que gran historia... y por lo que veo... ¡es real! Una demostración más de que la vida virtual terminará suplantando a la real, seguro. Prometo visitar el resto de castillo del norte de Aragón. Besos

cristal00k dijo...

Siempre me asombran estas noticias. Dime antigua, o rara, pero ¿que quereis que os diga? prefiero aburrirme en la realidad por monótona que me resulte. No me llega lo del virtualismo, no conseguiría entrar en trance, ni "patrás". Me pasa, como me ocurrió en su día con las pelis porno, las encuentro super-ridículas... y sin embargo en los videos, se las llevaban a montones...
Y estoy de acuerdo con labegue, no deja ser un éso, un sueño y nothing de nothing more, pero supongo que al que no le cuesta sumergirse en realidades como esa, lo debe ver de otro modo. No sé... en todo caso, está bien que nos hagas pensar sobre éllo.
Un beso MARIA (jeje) sorry, soy una despistada y un desastre, para según que cosas.

Duncan de Gross dijo...

Un mes me tire yo en Second Life buscandole la gracia y no se la encontré por ninguna parte, y lo de la noticia es que el caso es llamar la atención y ser friky al mismo tiempo...

Rocketon dijo...

A cualquier cosa le llaman amor.
Si te vas a vivir con alguien a quien apenas conoces y con quien apenas te relacionas, normal que salga, tarde o temprano, la cornamenta a pasear.
¡Cómo está la peña, chaval!

cuandomequieras dijo...

ni virtual ni real, a mí me parece una chorrada, simplemente. Dejando aparte mi visión de los cuernos sea algo diferente que para otra gente, creo que el mundo virtual me pilla tan lejos que ni me lo planteo. El caso es que, si eres capaz de casarte con alquien porque te gusta su muñequito virtual (en el que supongo que todo el mundo vierte sus ideales, sueños y bien poco de su realidad, no hay más que ver las imágenes de avatares y protagonistas reales, en esta y en otras historias), no puedes pedir que en la realidad esa persona llene tu vida y sea tu gran amor. Y menos si su matrimonio se basaba en ordenadores y poca conversación... creo que no soy la única que pensará que una pareja se tiene que basar en algo más. Así que no se si serán cuernos o no, pero para mí es que ellos ni siquiera eran una pareja, aunque estuvieran legalmente casados.