miércoles, 5 de noviembre de 2008

OCHO DE LA MAÑANA


No se si era la hora (8 de la mañana), el frío o las legañas o que en realidad ha cambiado tanto como me ha parecido, pero lo cierto es que él no llega a pararme, ni lo veo. De hecho, he tenido que mirar dos veces para reconocerlo.

El comienzo de esta historia arranca nada menos que en mayo de 2007, cuando por cuestiones de trabajo tuve la oportunidad de conocer a esta especie de reencarnación del Che Guevara versión profesor de universidad y con gafas. No se si me pilló en un momento tonto (acababa de salir del mayor marrón sentimental de mi vida), si fue la primavera o los discursos sobre Hugo Chavez, pero el caso es que caí como una gilipollas, hasta el punto de desempolvar mis apuntes sobre revoluciones latinoamericanas para poder estar a la altura de la conversación.

La verdad es que de él aprendí muchísimo sobre lo que ocurre en los países de los que casi nunca hablamos los medios de comunicación y sobre todo, recuperé aquella sensación que casi había perdido de que todavía hay quien lucha por ideas en el mundo. Luego, llegó el verano y mientras yo me fui a flotar al Mar Muerto, él volvió a saltar el charco para intentar salvar la revolución.

No volvimos a vernos hasta varios meses después, cuando mi vida de nuevo había vuelto a cambiar radicalmente.

Y esta mañana, me ha parado en la puerta. Joer. He tenido que mirarlo dos veces. Y su sonrisa es la misma y llevaba la misma chaqueta de cuero y su compromiso político sigue estando ahí. Pero he tenido que mirarlo dos veces. Después, he pensado que quizá la que ha cambiado soy yo.

6 comentarios:

Labegue dijo...

Pues yo no sé qué será..., pero tengo una facilidad para que se me ponga la carne de gallina...

Un besoo

Duncan de Gross dijo...

Todos cambiamos, seguro que él también, nada se mantiene igual. Me has recordado a un profe mio de Bachillerato, que era igual, y que 20 años después cambió, y vaya que cambió...

Labegue dijo...

Soy yo otra vez...

Fíjate que venía canturreando por la calle una canción y me he acordado de tu post.

Aunque no tenga mucho que ver..., te la dedico.

Juegos de azar

Maria de Mave dijo...

jooooooooooooo

Muchas gracias, Labegue!!!

Me están mirando desde la redacción como si estuviera loca, con Sabina a todo trapo en el despacho.

Hace un tiempo alguien me mandaba canciones. Ahora, leches, jajajaja.

En fin, todo cambia.

Gracias de nuevo, ha sido un puntazo. Te debo una.

cristal00k dijo...

Y es que el tiempo nunca pasa en vano. Para bien o para mal. La vida son ráfagas que van y vienen...
Creo...
Un beso

katanga dijo...

Yo creo q lo de q fuera a las 8 de la mañana fue definitivo.