domingo, 13 de julio de 2008

AMOR EN INTERNET CON GARANTIA DE SATISFACCION



El portal de búsqueda de pareja Meetic acaba de lanzar una campaña de publicidad con un lema que hace unos años supuso una revolución en el mundo del comercio en España. ¿Quien no recuerda ese famoso "Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero", que el Corte Inglés ha seguido utilizando año tras año? Pues Meetic promete exactamente lo mismo. Si en el plazo de un año alguno de sus suscriptores no ha encontrado pareja, le devuelven el dinero.

Joer.

Ni que fuera tan fácil.

¿Y tiene que ser amor para siempre o vale con un apaño?

¿Y como piensan verificar que las reclamaciones son ciertas? Porque un vaquero del Corte Inglés es un vaquero, pero ¿quien les dice que no hay por ahí gente tan tacaña que es capaz de negar al amor de su vida solo por recuperar un puñadito de euros?

Creo fervientemente que en el amor, como casi todo en esta vida, tiene más posibilidades quien se lo trabaja, tanto en la búsqueda de una relación como después en su mantenimiento, pero cuando más mayor me hago y más gente conozco, más importancia le doy al factor suerte.

Suerte para encontrar a la persona adecuada, o suerte para que ella te encuentre a ti. Suerte de estar en el momento apropiado en las condiciones precisas para que aquello funcione. Suerte incluso, de apuntante en un portal de búsqueda de pareja en el momento ideal...

Conozco personas que pasan meses esperando que aparezca la persona que puede ser la apropiada, mientras otros queman citas a destajo por si suena la flauta por casualidad. Sea como sea, ambos viajan durante algunos meses en la montaña rusa de las ilusiones y desilusiones, del optimismo y del agotamiento, de la posibilidad y del fracaso y eso, dudo mucho que valga un puñado de euros. Tanto si termina bien, como si termina mal.

No obstante confieso que tengo muchísima curiosidad. Dicen los datos que cinco millones y medio de personas buscan ya activamente pareja en la red y en apenas cinco años la percepción social ha cambiado radicalmente desde aquellos pioneros que actuaban prácticamente en la clandestinidad y a los que familiares y amigos miraban como tarados entre codazos y risitas. ¿Supondrá esta campaña un empujón más? En tres meses, lo sabremos.

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3 comentarios:

amparito dijo...

Dicen además "si no te enamoras" lo que ya me parece el colmo de la gran mentira mediática en que caemos todos: Todo se compra y se vende. Pues no. El amor sigue siendo un misterio... aunque yo creo que puedes encontrarlo en cualquier parte (incluso en la red)
Hubo un tiempo en que mis correos salía al final la frase: "Quien me iba a decir a mi que me iba a enamorar" y era un enlace a esta misma empresa que citas. Me arté de pedir que me quitaran la puta publicidad hasta que les dije que les iba a denunciar...
Es una pena lo solos que debemos estar todos para que estas cosas triunfen, pero viva internet que nos premite comunicarnos.
Y eso es bueno, muy bueno.
Bsos, todos los posibles

Lupita dijo...

No creo que triunfen a costa de la soledad, en realidad es un concepto establecido desde siempre sólo que con otro formato, lo que eran las antiguas agencias matrimoniales. Evidentemente todo ha cambiado y ya no se hable de matrimonio sino de conocer gente, encontrar pareja... pero el concepto sigue igual.
El hecho de que el vehículo de transmisión sea internet ha contribuido a extenderlo, a hacerlo popular y a eliminar en parte el tabú que constituía antes.
Todo cambia, antes se escribía a máquina y ahora tenemos ordenadores con procesadores de texto que hasta los niños saben utilizar antes de aprender a leer. Es lógico que también surjan otras opciones para conocer a gente.´
Eso sí, emplear los sentimientos como reclamo comercial o económico... ya es otra historia. Como comentas en la entrada ¿qué grado de amor hay que tener para que no te devuelvan el dinero? ¿con qué aparato van a medirlo...?
Por cierto, me gusta tu blog, con permiso lo enlazo desde el mío.
Saludos.

Maria de Mave dijo...

Amparito, yo creo que lo bueno de internet es que nos hace cambiar la actitud ante la vida. Antes, uno se quedaba en casa esperando o en el mejor de los casos, salía por las noches a quemar copas en la barra de un bar. Ahora, las opciones son muchas otras, pero no solo para ligar, sino para apuntarte a un grupo de montaña, cine o cualquier actividad. En el siglo XXI, si uno está solo en casa viendo pasar las horas, es porque quiere.

Lupita, encantada de que me enlaces. Yo incluyo también tu link en mi lista. Bienvenida.