miércoles, 14 de mayo de 2008

HABLAR DE AMOR

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Cualquiera que lea los post a la entrada anterior, vuestros comentarios sobre Los Puentes de Madison y los amores imposibles, pensará que he hecho un casting para elegir entre los amigos a los tíos más secos de la ribera del Ebro. ¿Así que una Maruja que en cuanto su marido se da la vuelta se la pega con el primero que pasa? ¿Así que Clint Eastwood NO llora por amor? ¿Así que el que prefiere a Eastwood con sombrero no sabe que la considera uno de sus mejores trabajos?

Si no fuera porque Sabina sigue ahí a la orilla de la chimenea, con Serrat y su Poema de amor y porque a lo largo de mi vida me he topado con algún hombre (pocos, uno en realidad) capaz de hablar del tema, pensaría que el género masculino sufre algún tipo de condicionante genético que le invalida para reconocer públicamente cualquier efecto del amor.

Y es que aunque os empeñeis en que os veamos como la foto que sigue, estoy segura que en el fondo de la regadera, hay algo más que lo evidente. Anda, va, que tire la primera piedra aquel de vosotros que nunca se haya colgado hasta las cachas de alguien, que nunca haya hecho el primo por amor, que nunca lo haya pasado fatal por nadie…

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Y sin embargo, es curioso como mientras las mujeres reconocemos, asumimos y disfrutamos o sufrimos los síntomas del amor sin mayor problema, los hombres parece que os sentáis en la barrera a esperar ver pasar el encierro como si no fuera con vosotros. Y por supuesto, de hablar del tema, ni en vuestra peor pesadilla.



Pues lo siento por vosotros, pero los psiquiatras, antropólogos y biólogos no solo han encontrado correlaciones importantes entre los niveles de hormonas como la serotonina, la dopamina y la oxitocina y los estados amorosos (atracción sexual, enamoramiento y amor estable), lo que implica que todo sujeto humano es susceptible de enamorarse, sino que las últimas investigaciones apuntan a que el amor, como el hambre, es una necesidad física.

Y de eso, queridos, no se escapa nadie.

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7 comentarios:

Escarlata dijo...

Anda que los has puesto finos para ser tus amigos jejeje.
Puede que sean la excepción que confirma la regla o que no tengan bien regulados los niveles hormonales (es brooooma, no os deis por aludidos!)
También cabe la posibilidad de que no hayan encontrado a la persona adecuada....

amparito dijo...

Pues yo pensaba más o menos lo mismo cuando les leía (a ellos)
Pero tambien pienso q si los hombres fueran como decimos(las mujeres) que nos gustarían q fuesen, no nos gustarían (xk serían mujeres)¿complicado?¿será xk lo ha escrito una mujer?
VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Bsos
Ampa
Pd.-Y yo tengo mucha imaginación... la suficiente para imaginarme un amor-pasión a cualquier edad...

Bender dijo...

Querida Maria: Yo hablaba de cine y no valoraba la temática más o menos sensiblera de dicha película. No obstante no está entre mis favotiras dentro del tema. Prefiero "Carta de una desconocida" o incluso "Memorias de Africa". Dentro de lo que es la obra de Eastwood, tambien prefiero otro título considerado menor "Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal" como su obra más curiosa e inclasificable. Por lo que hace al fondo del asunto, tal vez tenga razón Amparito, tal vez si fuésemos más sensibles no seríamos nosotros y no os gustaríamos. Somos la mitad de la ecuación, el ying de vuestro yang, vuestro contrapunto. No podemos ser iguales. "Vive la difference"

Anónimo dijo...

Aunque Miguel Bosé no es precisamente santo de mi devoción me viene a la cabeza al leeros la canción aquella de "Los chicos no lloran". No se, parece como si los hombres al mostrar sus sentimientos vieran cuestionada su hombría. Ya sabeis, las niñas juegan con muñecas,los niños con coches y pistolas. Y en eso, me temo que hemos avanzado muy poco.

Rocketon dijo...

Decía mi abuela: "por alcahuete, cuquera". No quieres saber lo que piensan los demás? Fácil, no preguntes.
En mi blog he publicado 112 entradas y se pueden contar con los dedos de una mano las que hablan de amor o desamor. Aún en esos pocos casos, me limito a vomitar mis sentimientos hacia alguien que o bien me ha puesto muy bien o bien me ha puesto muy mal.
El amor puede apelar a tropecientos músculos pero no se me ocurre ninguno que se ubique más arriba de mis cejas.
Querida María, y digo lo de querida sin rintintín y lo sabes, hablar del amor, racionalizar, intelectualizar el amor es como tocar la guitarra con las manos escayoladas.... lo que sale es cualquier cosa menos lo que tiene que salir.
Es mucho más simple; pim, pam, pum. ¿Me quieres? Pues hala, princesa, que se vea.
Las charradicas pa los de "59 segundos".
El amor y la razón son como la nieve y el sol: darán muy buenas fotos pero duran lo que te dije, nada, nadita.
Y por cierto, al hilo de la peli, no creo que la cuestión es si ella es más o menos maruja o él más o menos qué me sé yo, sino quién está en la posición de fuerza. Y ahí, reinas mías, corazones de otro, la respuesta es una y nada más que una: siempre ganará ella. Hoy flipo con el fotógrafo que me lleva a sitios que mi cuerpo jamás habría ni imaginado y mañana vuelvo a la tranquilidad del hogar burgués. Mañana cuando mi marido, a quien por lo que sea no quiero dejar por nada del mundo, no me ponga mirando a Cuenca como el otro, ni me adule, ni me enamore con lo que nunca creí que existía, me quedaré a su lado, porque no quiero arriesgar nada por un sueño y maldeciré mi suerte cada vez que el viento me traigo el olor del de las fotos o vea a dos jóvenes matándose a besos como si mañana el mundo se fuera a terminar.
Ya me disculparéis, pero a mí nadie, y menos los gringos y Hollywood, me dicen cómo debo querer.
Salud y ejercitad más los músculos que hay de los párpados pa bajo.

amparito dijo...

DIOS!!! (aunke no esté demostrado k exista, solo se me ocurre decirlo así)
DIOS K BONITO!!! y K VERDAD TIENES...

Anónimo dijo...

Qué sorpresa!! encontrar a alguien que habla de "Carta de una desconocida", una de mis favoritas. No te conozco, pero si sabes donde la puedo comprar en versión original, me lo dices, y no vale bajada del emule. Respecto a la peli en cuestión me ahorraré el comentario, solo diré que en este caso estoy de parte de los hombres.