martes, 30 de septiembre de 2008

TRATADO SOBRE LA INFIDELIDAD III: Jugando a dos bandas


Sigo rescatando comentarios que llegan a entradas anteriores y que merecen una segunda lectura.

Anónimo apunta:

“…Se puede amar a dos personas a la vez. ¿Se puede incorporar otra persona en tu vida sin mover ninguna pieza del puzzle que ya tienes perfectamente montado??? Sí... siempre que esa otra persona ame de verdad y sepa respetar lo que ya se encontró.”

¿Se puede amar a dos personas a la vez? Desde mi punto de vista, no de la misma manera. Quizá mi problema es que tengo una visión demasiado “perfecta” del amor, pero pienso que cuando de verdad amas a alguien, no necesitas nada más. Otra cosa es cuando ese amor evoluciona y el sexo, por ejemplo, empieza a decaer. Sigues amando a la persona que te acompaña en el día a día pero echas de menos la pasión que compartíais en los primeros años de relación. Y posiblemente, intentes mantener lo bueno de la historia que dura ya muchos años, buscando fuera lo que no tienes en casa.

¿Qué es una postura absolutamente egoísta? Si, pero tan egoísta como real. ¿Cuántas personas no están dispuestas a cualquier cosa por conservar un status económico o social, una vida familiar cómoda o una rutina agradable sin renunciar por ello a la pasión que encuentran fuera?

Anónimo pinta el cuadro desde el punto de vista de aquel que incorpora una nueva pieza a su vida, pero sería interesante saber lo que opinan las otras dos. ¿Qué pensará su pareja? ¿Lo sabe o vive ajena a la situación? ¿Hay cónyuges que no se enteran o más bien no quien enterarse? ¿La pieza que se incorpora podrá mantener su posición o tarde o temprano querrá exclusividad?

¿Es posible una relación a tres bandas abierta o tarde o temprano la situación termina por estallar?

8 comentarios:

Lupita dijo...

Mi vida sentimental está condicionada por dos factores:
1. Mi gran imán de atraer frikys
2. La maldición de los hombres con pareja estable.
Digo esto para aclarar que se de lo que hablo y doy fe de que las relaciones a tres bandas nunca terminan bien, especialmente para la "tercera persona" ya que no se puede estar siempre al margen... y las historias no pueden tener dos protagonistas...En el momento en que uno de los miembros del "trío" quiere avanzar y se rompe el equilibrio... se jodió la cosa, alguien queda fuera y todos sufren (o al menos todos los que están al tanto de la situación que, digan lo que digan suelen ser los tres...)
Es una opinión...
Saludos

Gabriel dijo...

Jo, cada vez aprietas mas las tuercas del tema.
Repito un poco lo que he dicho antes, es difícil saberlo sin vivirlo. De entrada pienso que no se puede, al menos, como tu dices, de la misma manera.
Cuando se plantea algo asi, es que algo no funciona como debería.
Lo que yo llamo "escapes emocionales" son buenos, si no pasan de ahi. Un ejemplo de escape emocional es tener un grupo de amigos/as con los que quedas a menudo, y vives ese momento de otra forma.
El problema es cuando ese escape emocional es con una sola persona, ahi pueden empezar a jugar otros factores, acrecentados por un problema con la pareja, que , yo creo, acabarán explotando..

Duncan de Gross dijo...

Estoy con Lups, no lo veo factible, acaba fallando algo, y siempre se acaba sufriendo...

Lilyth dijo...

Parto de la idea que cada quien es ciego ante lo que no quiere ver, porque las pistas de infidelidad son muy claras pero si no las queremos ver, no las veremos ni en el cine.
Ahora, a mi modo de ver las personas somos competitivas y egocéntricas por naturaleza (en mayor o menor medida) y puede ser que durante un tiempo la cosa funcione, hasta que el número tres se pregunte ¿y que tiene dos que no tengo yo? o ¿por qué no puedo ser número uno? entonces, el ego y la competitividad hace el resto, ser titular antes que ser suplente... pero esto es solo una perspectiva mia.

Besitos!

Rocketon dijo...

Por una vez hay consenso.
Y es que lo de jugar a tres bandas son ganicas de complicarse la existencia y amargársela a quien se supone que quieres.
Uff, me mola menos que un concierto de Operación Triunfo.

Anónimo dijo...

Interesante tema,

Desde mi punto de vista una situación de este tipo con tres personas implicadas es una situación de equilibrio inestable, cualquier movimiento de cualquiera de las piezas que lo integran hará que se desmorone dañando cuando menos a una de las otras personas.

Independientemente de causas externas, una situación así se mantiene si para los dos integrantes que dan lugar a la “infidelidad”, como casi todo en esta vida, los beneficios que obtienen son superiores a los costes que les conlleva. Demasiado pragmática esta afirmación cuando estamos hablando de un tema con mucha carga emocional……. pero yo lo vivo así.

Saludos

Maria de Mave dijo...

Como dice Rocketón, todos de acuerdo. No obstante, comulgo palabra por palabra con el último comentario, el de Anónimo. Me has leído el pensamiento.

Anónimo dijo...

Aprecio que lo veis completamente inviable. Sin embargo, la infidelidad (sexual o lealtad... es distinto en mi opinión) es tan vieja como la vida misma, y a veces ha funcionado pese a que, en mi opinión, puede (no siempre) ser, como decís, tremendamente complicada e incluso dolorosa. La mayor locura, parq quien la comete, ¿no?